EN VIDEO | El misterioso pájaro fantasma: el ave que inspiró leyendas en América
Muchos lo confunden con una bruja por su canto, pero esta ave nocturna cumple un rol vital en el ecosistema y podría desaparecer.

Fotos: Shutterstock
El pájaro fantasma, conocido también como punta de estaca, madre luna o científicamente Nyctibius griseus, es una de las aves más enigmáticas del continente.
Aunque su aspecto y su canto han alimentado mitos y leyendas en países como Ecuador, Colombia y Perú, los expertos advierten que su especie podría estar en riesgo por culpa del desconocimiento y la acción humana.
De hábitos nocturnos y difícil de ver durante el día, esta ave ha sido temida durante siglos por su inquietante vocalización, que muchas personas asocian con el grito de una bruja o de un espíritu errante.
Sin embargo, detrás de su fama tenebrosa se esconde un animal inofensivo, con un importante papel ecológico: se alimenta de insectos voladores como mosquitos, polillas y moscas, ayudando al control de plagas y enfermedades.
El pájaro con un camuflaje perfecto y un canto que asusta
Con un tamaño aproximado de 38 centímetros, ojos grandes y amarillos, y un plumaje que se mezcla con la corteza de los árboles, el pájaro fantasma tiene una capacidad de camuflaje excepcional.
Durante el día permanece inmóvil sobre las ramas, especialmente en las puntas, donde se confunde por completo con la madera. Es ahí donde también anida, colocando un único huevo alargado de color blanco con manchas grisáceas, sin construir un nido.
“Durante el vuelo nocturno, abren su gran boca y capturan insectos activos. Esa es su principal forma de alimentación”, explica Diego Cisneros, profesor de la Universidad San Francisco y director del Museo de Zoología y Fauna Silvestre al medio PressReader.
La vocalización del Nyctibius griseus es uno de los aspectos que más temor genera entre quienes viven cerca de su hábitat. Su canto, que puede parecerse al grito de una persona, ha alimentado historias sobre duendes, espíritus, e incluso el diablo.
Presente en la Amazonía y la Costa
El pájaro fantasma habita principalmente en zonas tropicales, como la Amazonía y algunas áreas de la Costa. No es común en regiones de montaña o en la Sierra andina, aunque hay registros esporádicos posiblemente provocados por tormentas.
Según los especialistas, esta ave está cada vez más amenazada por la pérdida de hábitat debido a la deforestación, la expansión agrícola y la minería. Aunque actualmente aparece en la Lista Roja de las Aves del Ecuador como de “menor preocupación”, el riesgo podría aumentar si persisten las condiciones adversas.
Además del daño ambiental, el temor que genera su canto lleva a que en algunas zonas se le persiga o agreda. Les tienen miedo como a muchas aves nocturnas, pero no hacen daño alguno al ser humano". Por el contrario, su rol en el ecosistema es crucial para mantener el equilibrio en los bosques tropicales.
A pesar de las creencias populares, los biólogos insisten en que se trata de una especie única que merece protección. “No traen mala suerte. De hecho, atraen beneficios. Mientras menos de estas aves tengamos, más enfermedades o plagas van a proliferar”, puntualiza Cisneros.
Por eso, el llamado de los expertos es claro: no temerle, no atacarla y proteger su entorno natural.