Apareció tras 100 años: así es el “topo” colombiano que nadie había vuelto a ver
El topo fue hallado cerca de Bogotá y solo existe en nuestro país. Este hecho trae esperanza, pero también alertas para la conservación.

Foto: Darwin Morales
Este topo o musaraña de patas cortas, que habita la Cordillera Oriental, no se veía hace 100 años y pertenece a un grupo de mamíferos muy poco conocidos en Colombia.
Muchos piensan que se trata de ratones o marsupiales, los expertos aclaran que está emparentada con los topos, y que representa un linaje único dentro de la fauna nacional.
Un grupo de científicos colombianos redescubrió al pequeño mamífero, nativo de Colombia, muy cerca de Bogotá. Confirmaron el hallazgo en la Hacienda Cimitarra, en zona rural de Fusagasugá.
El topo que solo existe en Colombia
Según el biólogo José Luis Morales, quien participó en el hallazgo, uno de los mayores desafíos es precisamente el desconocimiento: “La gente no sabe que existen parientes de los topos en Colombia”, afirmó.
Este pequeño mamífero solo se encuentra en nuestro país, específicamente en los bosques andinos de la Cordillera Oriental, lo que lo convierte en una especie endémica y aún más vulnerable a los cambios ambientales.
Este animal, que mide menos de 10 centímetros y está relacionado con los topos, prácticamente se consideraba extinto desde 1925, cuando se hizo el último registro oficial.
Su reaparición, además de ser un hito para la ciencia nacional, plantea retos urgentes en materia de conservación, ya que su hábitat se encuentra en riesgo.

¿Qué implicaciones tiene el redescubrimiento de este topo?
El hallazgo representa una esperanza para la biodiversidad colombiana, pero también enciende nuevas alertas. La presencia de la musaraña en una zona intervenida demuestra su capacidad de resiliencia, pero también evidencia la fragilidad de su entorno.
Los expertos advierten que, por tener una población posiblemente muy reducida, esta especie enfrenta un alto riesgo ante la pérdida de hábitat, el cambio climático y la expansión de la frontera agrícola.
Además, el redescubrimiento lleva a los científicos a preguntarse cuántas otras especies, que hoy se consideran extintas, podrían estar ocultas en los bosques andinos esperando ser encontradas.
El equipo de científicos trabaja ahora en la caracterización genética y ecológica del animal.