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EN FOTOS | Del funeral al museo: la tradición de Ghana que transforma ataúdes en impresionantes obras de arte

Algunas piezas tardan dos semanas en fabricarse y otras terminan en museos fuera de Ghana. Descubra la historia detrás de esta tradición.

Los ataúdes de fantasía de Ghana representan la vida, el oficio y la identidad de cada persona. Fotos: Misper Apawu

Los ataúdes de fantasía de Ghana representan la vida, el oficio y la identidad de cada persona. Fotos: Misper Apawu

En algunos talleres de carpintería de Acra, la capital de Ghana, los ataúdes no siempre tienen la forma rectangular que suele asociarse con los funerales. Allí, pueden aparecer peces gigantes, aviones, cámaras fotográficas, carros, animales o cultivos elaborados en madera y pintados con colores intensos.


Detrás de esas formas, hay una intención que va más allá de llamar la atención. Cada diseño busca representar la historia, la ocupación, los intereses o el lugar que tuvo la persona fallecida dentro de su comunidad.


Esta tradición, especialmente vinculada con el pueblo ga, convierte el ataúd en un mensaje final. Estas piezas son conocidas como Abebuo, una palabra que se traduce como “proverbio”, porque su significado debe interpretarse a partir de la vida de quien será despedido.


Ataúdes diseñados según la vida de cada persona

Los ataúdes de fantasía de Ghana se elaboran de manera personalizada. Un pescador puede ser sepultado en una figura con la forma exacta del pez que capturaba o vendía, mientras que el féretro de un agricultor podría representar alguno de sus cultivos o las herramientas utilizadas durante su trabajo.


También existen diseños en forma de zapatos, teléfonos celulares, botellas, aves, automóviles y aviones. Sin embargo, la elección no depende únicamente de los gustos de la familia.


La familia se reúne después del fallecimiento para decidir cómo quiere recordarla y acude al taller con una propuesta definida o solicita la orientación de los carpinteros. Fotos: Misper Apawu

Algunas figuras están reservadas para determinadas personas o linajes. Los ataúdes con forma de león, por ejemplo, se destinan a los jefes debido a que este animal representa poder. En Labadi, un sector de Acra, el gallo es un emblema relacionado con las familias reales y su uso funerario está limitado a ese linaje.


De esta manera, la pieza puede comunicar la profesión, el estatus, la identidad familiar o una característica reconocida de la persona.


Una tradición que transforma los funerales en Ghana

Los funerales en Ghana pueden incluir música, baile, vestuarios llamativos y diferentes expresiones culturales. Para muchas familias, la ceremonia representa la última oportunidad de rendir homenaje a su ser querido y compartir públicamente el legado que dejó.


La presencia de un ataúd de fantasía también influye en el ambiente de la despedida. “La gente olvida por un momento lo que hay dentro; admiran el ataúd y la atmósfera cambia”, explicó a AP Eric Kpakpo Adotey, carpintero especializado en estas piezas.


Con el paso del tiempo, otros talleres familiares continuaron el oficio y ampliaron la variedad de figuras. Fotos: Misper Apawu

El proceso de fabricación puede tardar cerca de dos semanas. El precio comienza aproximadamente en 700 dólares, aunque aumenta según el tipo de madera, el tamaño y la complejidad del diseño.



La versión moderna de esta práctica suele relacionarse con el carpintero Seth Kane Kwei, cuyo taller en Teshie ganó reconocimiento desde la década de 1950 por la elaboración de ataúdes personalizados.


Del cementerio a museos y galerías internacionales

Aunque inicialmente fue una práctica asociada con el pueblo ga, fabricantes consultados por AP señalaron que su uso se ha extendido a otras zonas de Ghana. La tradición también despertó el interés de coleccionistas, curadores y visitantes extranjeros.


Algunas de estas piezas ya no son fabricadas para contener un cuerpo, sino para ser exhibidas como arte funerario en museos, galerías y colecciones privadas. Nicolas Ablorh Annan, fabricante de ataúdes en Acra, indicó a AP que ha recibido pedidos internacionales y que varios de sus trabajos son enviados al exterior como obras artísticas.


En algunos casos, las familias de carpinteros lo desarrollan como una actividad empresarial, sin participar directamente en los rituales funerarios. Fotos: Misper Apawu

Este interés ha permitido que los talleres mantengan un oficio transmitido entre generaciones


Así, cada ataúd puede tener dos destinos: acompañar a una persona en su última despedida o convertirse en una pieza de exposición. En ambos casos, conserva la misma esencia: narrar una vida mediante la madera, el color y una forma que funciona como símbolo.


Los ataúdes de fantasía muestran cómo una comunidad puede expresar el duelo sin eliminar la creatividad. Más que una estructura para el entierro, cada pieza reúne memoria, identidad y tradición en una historia que permanece después del funeral.



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