Traslado de 103 cabecillas de Itagüí podría provocar reacomodo de estructuras; gobernador de Antioquia pide perseguir a quienes siguen en las calles
Andrés Julián Rendón advirtió sobre posibles cambios en las organizaciones criminales tras el operativo del Inpec y reclamó acciones contra sus integrantes en libertad.

Gobernador Rendón alertó por cambios de mando y reacomodos tras el traslado de internos. Foto: cortesía.
La salida de 103 cabecillas de la cárcel La Paz de Itagüí podría generar movimientos dentro de las organizaciones criminales que operan en Medellín y otros municipios de Antioquia. Esa posibilidad llevó al gobernador Andrés Julián Rendón Cardona a advertir sobre eventuales cambios de mando y movimientos internos luego de que el Inpec dispersara a los internos.
El mandatario considera que otros integrantes podrían intentar ocupar los espacios dejados por quienes ejercían posiciones de liderazgo desde el establecimiento penitenciario.
“Estas estructuras, que delinquen en Medellín y otros municipios de Antioquia, intentarán reorganizarse. Ya lo han hecho en el pasado”, afirmó Rendón.
Por esa razón, pidió concentrar las capacidades de la Fuerza Pública en anticipar esos movimientos y actuar contra quienes continúan vinculados a actividades delincuenciales.
Según el gobernador, organismos de inteligencia y autoridades judiciales ya tienen identificados a varios integrantes de estas organizaciones que siguen en libertad.
Rendón considera que sobre ellos debe concentrarse parte de la ofensiva para evitar que asuman posiciones de mando o fortalezcan su presencia en los territorios.
“Hay un solo camino: neutralizarlos, bien por la vía de las armas, bien por la justicia”, señaló el mandatario departamental.
Su llamado incluye aprovechar la información recopilada por las autoridades para ubicar, judicializar y capturar a quienes continúan delinquiendo fuera de los establecimientos penitenciarios.
La advertencia llega después del operativo que sacó de La Paz a decenas de hombres señalados como líderes de organizaciones con influencia principalmente en el Valle de Aburrá.
Los 103 internos fueron distribuidos en diferentes cárceles
El Inpec realizó el procedimiento este viernes 7 de agosto y trasladó a los 103 cabecillas hacia diferentes establecimientos penitenciarios del país.
El grupo incluía a varios líderes de organizaciones que participaron en la denominada mesa de paz urbana durante el Gobierno del expresidente Gustavo Petro.
Durante ese proceso, algunos de los principales voceros permanecieron recluidos en La Paz, desde donde participaron en diferentes actividades relacionadas con los acercamientos promovidos por el Gobierno Nacional.

El operativo terminó con esa concentración de cabecillas en Itagüí y los distribuyó entre diferentes cárceles, una decisión que modifica las condiciones en las que permanecían recluidos.
La medida también abre interrogantes sobre los movimientos que podrían producirse dentro de las organizaciones que mantienen presencia en Medellín y otros municipios del Valle de Aburrá.
Precisamente allí apunta la advertencia de Rendón Cardona: el movimiento de los cabecillas no significa que las organizaciones pierdan automáticamente su capacidad de actuar en las calles.
Por eso, el gobernador reclamó mantener las operaciones contra sus integrantes en libertad y evitar que el cambio dentro de las cárceles termine provocando nuevos liderazgos afuera.