Rechazan amenazas contra el periodista Norbey Valle David y piden garantías para ejercer el periodismo
La Defensoría del Pueblo rechazó las amenazas contra el comunicador y recordó que ningún actor armado puede condicionar la labor periodística ni limitar el acceso de la ciudadanía a información libre e independiente.

Asomedios advirtió que las amenazas a periodistas afectan la libertad de prensa y el derecho a informar. Foto: cortesía.
Las amenazas contra el periodista Norbey Valle David, corresponsal de Caracol Radio en Medellín, generaron una cadena de pronunciamientos en defensa de la libertad de prensa.
Medios de comunicación, organizaciones del sector y entidades del Estado rechazaron los señalamientos hechos por un grupo armado ilegal y solicitaron medidas para proteger al comunicador y garantizar que pueda continuar con su labor.
Caracol Radio fue una de las primeras organizaciones en pronunciarse. La cadena expresó su preocupación por la situación y rechazó cualquier forma de amenaza, intimidación o presión contra quienes ejercen el periodismo.
Además, reiteró su respaldo a Valle David y destacó su compromiso con las comunidades y con el trabajo informativo que desarrolla desde las regiones.
La emisora también pidió a las autoridades adoptar las medidas necesarias para proteger al periodista y avanzar en las investigaciones.
Al rechazo se sumó la Asociación Nacional de Medios de Comunicación, Asomedios. La organización recordó que las amenazas contra periodistas ponen en riesgo la libertad de prensa y el derecho de los ciudadanos a recibir información libre e independiente.
Por esa razón, solicitó fortalecer las medidas de protección para el comunicador y esclarecer lo ocurrido.
La Defensoría del Pueblo también rechazó los señalamientos dirigidos contra Norbey Valle David y advirtió que ningún grupo armado puede pretender establecer límites al trabajo de la prensa.
Libertad de prensa bajo protección
La Defensoría señaló que este tipo de acciones incrementan el riesgo para los periodistas y afectan el ejercicio libre e independiente de la actividad informativa.
La entidad recordó que los comunicadores hacen parte de la población civil y que su labor debe desarrollarse sin intimidaciones ni presiones.
Además, instó a las autoridades competentes a evaluar el nivel de riesgo del periodista y adoptar las medidas de protección correspondientes.
También exigió a los grupos armados abstenerse de cualquier acción que busque intimidar o interferir en el trabajo de periodistas y medios de comunicación.
Los pronunciamientos coincidieron en que proteger a quienes ejercen el periodismo también significa defender el derecho de la ciudadanía a recibir información veraz, independiente y libre de presiones.