Primera alocución presidencial de Abelardo de la Espriella: este es el plan que tiene para enfrentar la crisis y reconstruir al país tras el terremoto
Una semana después del terremoto, el presidente Abelardo de la Espriella presentó el balance de la tragedia y anunció un paquete de medidas para atender la emergencia, entre ellas un crédito de US$200 millones con el Banco Mundial, el “Fondo Milagro” y un plan especial de reconstrucción para el Chocó.

En su primera alocución, el presidente Abelardo de la Espriella informó sobre su plan para reconstruir a las ciudades que terminaron afectadas. Foto: Yeison Gualdrón y Presidencia
En su primera alocución como presidente de la República, Abelardo de la Espriella se dirigió al país no para presentar su plan de gobierno, como es común.
Lo hizo para dar a conocer el plan que tiene para enfrentar la crisis más grande que ha golpeado a Colombia en lo que va del siglo, el terremoto de magnitud 7,4 que, según el mandatario, afectó a 450 municipios en 15 departamentos, es decir, una tercera parte del territorio nacional.
El jefe de Estado presentó el balance más actualizado de la tragedia: 289 fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos, además de más de 120.328 familias afectadas, 26.945 viviendas destruidas y 127.557 averiadas.
Aclaró que estas cifras siguen siendo preliminares y que su gobierno "solo comunicará datos debidamente consolidados", en momentos en que Valle del Cauca y Risaralda concentran las mayores pérdidas humanas: 163 y 104 fallecidos, respectivamente.
Uno de los mensajes más contundentes de la noche de este lunes 17 de agosto, una semana después de la emergencia, fue el compromiso con las labores de rescate.
De la Espriella aseguró que, mientras exista la posibilidad de "encontrar con vida a un solo compatriota", los equipos de búsqueda no se retirarán del terreno.

Indicó, además, que el país cuenta con apoyo internacional especializado para esa tarea. Han llegado 138 rescatistas extranjeros —24 estadounidenses, 32 ecuatorianos y 82 israelíes— que trabajan de manera coordinada junto a los organismos nacionales.
La sala de crisis, dijo, permanece activa las 24 horas, y aseguró haber dirigido personalmente los Puestos de Mando Unificado en Pereira, Cali, El Cairo y Buenaventura.
El crédito del Banco Mundial y el "Fondo Milagro"
En el plano financiero, el presidente anunció que el Ministerio de Hacienda ya gestionó el desembolso del primer tramo de un crédito con el Banco Mundial por 200 millones de dólares, recursos que, según explicó, ya están disponibles para atender las necesidades más urgentes de las víctimas.

"Quiero agradecer al Banco Mundial por la agilidad con la que respondió a nuestra solicitud", expresó el mandatario, en medio de un discurso que también incluyó un agradecimiento a los 21 países que han enviado cooperación humanitaria.
Ese respaldo internacional se articulará a través del recién creado Fondo Milagro, la figura con la que el Gobierno de De la Espriella canalizará los recursos nacionales e internacionales destinados a la reconstrucción.

El mandatario adelantó también que decretará el estado de emergencia económica, amparado en las herramientas constitucionales previstas para hechos "imprevisibles" de la naturaleza, un paso necesario para poder ejecutar medidas extraordinarias de gasto y financiación.
"Vivienda Milagro": subsidios, tasas más bajas y un llamado a constructores
Frente al drama habitacional ocasionado por el terremoto, el presidente encomendó al ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, la estructuración del "Plan Milagro de Reconstrucción", una hoja de ruta que buscará unir al Gobierno Nacional, a constructores, al sector financiero, a aseguradoras y a mandatarios locales bajo un mismo propósito.
De la Espriella hizo tres llamados directos. A los empresarios de la construcción, para que donen utilidades a proyectos de vivienda en las zonas afectadas; al sector financiero, para que baje las tasas de interés y facilite que las familias puedan reconstruir o adquirir un techo digno; y a gobernadores y alcaldes, para que se sumen "sin reservas" al esfuerzo, dejando de lado cualquier diferencia política.
"Aquí no hay colores políticos, aquí no hay ideología, hay una sola bandera y es la bandera de Colombia", afirmó.

Para las familias que perdieron su vivienda, el mandatario prometió subsidios de arrendamiento, apoyo con servicios públicos y un programa de vivienda nueva y mejoramiento bajo el concepto "Vivienda Milagro", que —según dijo— caracterizará cada caso de manera individual para entregar soluciones concretas.
Un "Plan Marshall" para el Chocó
El presidente reservó un capítulo especial para el Chocó. Aunque reconoció que las pérdidas económicas en ese departamento son menores frente a las de otras regiones.
Y es que el total de daños físicos directos en esa región, así como en el Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas se estima en cerca de 30 billones de pesos, de los cuales 24,5 billones corresponden a edificaciones y 5,5 billones a infraestructura.

Sin embargo, la afectación proporcional en el Chocó es la más alta del país. "Ese departamento merece una consideración especial y un plan Marshall", informó De la Espriella.
El plan mencionado hace referencia al histórico programa de reconstrucción de Estados Unidos para Europa tras la Segunda Guerra Mundial, y calificó la intervención en el Chocó como una forma de saldar "las deudas históricas con uno de los departamentos más olvidados del país".
Un mensaje de advertencia contra la corrupción y el llamado a la unidad
Con un tono de advertencia hacia quienes administrarán los recursos de la reconstrucción, aseguró que no permitirá corrupción en los programas que se vienen.
"Aquí no se va a perder un solo peso (...) el que se atreva a tocar un peso de eso se verá conmigo directamente", advirtió el mandatario, en medio de la "terrible" situación fiscal que, según él, recibió del gobierno de Gustavo Petro.
De la Espriella también destacó el papel de la primera dama, Ana Lucía Pineda, al frente de la campaña "Colombia, un solo corazón". Según el presidente, ha permitido canalizar cientos de toneladas de alimentos, agua, medicamentos, ropa y elementos de aseo hacia veredas, corregimientos y barrios de las zonas más golpeadas.

El mandatario no maquilló las adversidades que enfrentará el país tras la tragedia. De hecho, aclaró que "vendrán días difíciles" y que la reconstrucción exigirá "recursos, paciencia, organización, trabajo sin descanso y, sobre todo, sacrificio". Pero insistió en que el país "no se va a rendir" y prometió mantenerse al frente de la emergencia las 24 horas del día.