Piden "trato especial" para Miguel Quintero: esto fue lo que solicitó su defensa luego de que un juez lo enviara a prisión
Tras perder la detención domiciliaria que cumplía en una lujosa finca de Copacabana, el hermano del exalcalde de Medellín Daniel Quintero enfrenta una nueva realidad judicial.

Las autoridades competentes elegirán el establecimiento, tras evaluar los riesgos de seguridad expuestos por la defensa. Foto: cortesía.
De las comodidades de una lujosa finca en Copacabana a la incertidumbre de una celda. Ese es el cambio que enfrenta Miguel Andrés Quintero Calle, hermano del exalcalde Daniel Quintero, luego de que un juez revocara su detención domiciliaria y ordenara trasladarlo a un establecimiento carcelario. Ahora, su defensa pide especial atención al lugar donde deberá permanecer recluido.
Al finalizar la audiencia de este viernes 30 de octubre, el abogado Luis Alfonso Carreño solicitó al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) revisar el establecimiento penitenciario al que será enviado Quintero, argumentando posibles riesgos para su integridad.
La preocupación, según el penalista, está relacionada con su condición de hermano del exalcalde de Medellín. Carreño aseguró que en las cárceles permanecen numerosas personas capturadas durante la administración de Daniel Quintero, lo que podría representar una amenaza para Miguel.
Mientras la justicia acaba de determinar que las restricciones de una residencia resultan insuficientes para el investigado, su defensa busca que las autoridades penitenciarias tengan en cuenta sus circunstancias familiares al definir dónde cumplirá la medida.

Hasta hoy, Quintero permanecía en una finca de aproximadamente 2.500 metros cuadrados, ubicada en la vereda La Veta, entre Copacabana y Girardota.
La propiedad cuenta con piscina, jacuzzi y amplios jardines, y ha sido objeto de cuestionamientos públicos por las millonarias inversiones destinadas a sus adecuaciones.
Un abogado únicamente para evitar otro aplazamiento
Luis Alfonso Carreño aclaró que asumiría la representación de Miguel Quintero exclusivamente durante esta diligencia, con el propósito de evitar un nuevo aplazamiento.
Su intervención ocurrió después de que Santiago Trespalacios y Astrid Carvajal anunciaran, el pasado 13 de octubre, su retiro de la defensa del hermano del exalcalde de Medellín.

“Tras dialogar con Miguel Quintero, decidimos de mutuo acuerdo que tanto Astrid Carvajal como yo no continuaremos participando en su defensa”, manifestó Trespalacios en ese momento.
Para Miguel Quintero la cárcel ya no es una posibilidad, sino una orden judicial
La decisión de segunda instancia revocó la detención domiciliaria que Quintero cumplía desde el pasado 2 de octubre. El juez consideró que era insuficiente la medida de casa por cárcel.
Esto por su presunta capacidad de influir en decisiones en la contratación pública mediante terceros y porque se podría comunicar con quien quisiera, incluso, con quienes hacen parte del proceso.
La investigación se centra en seis contratos del Área Metropolitana del Valle de Aburrá con el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Itagüí, por aproximadamente $18.656 millones, en los que la Fiscalía identificó un posible detrimento patrimonial de $2.481 millones.
Contra la decisión de segunda instancia no procede otro recurso ordinario de apelación, por lo que las autoridades deberán adelantar los trámites para materializar la reclusión.

Miguel Quintero, quien no aceptó los cargos por interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación agravado, deberá enfrentar ahora las condiciones del sistema penitenciario.
La definición del establecimiento corresponde a las autoridades competentes, que deberán evaluar los riesgos de seguridad alegados por su defensa. La pregunta es si esa solicitud responde exclusivamente a una necesidad de protección o si busca condiciones diferenciadas de reclusión para el hermano del exalcalde.