Pese a que caficultor de Ciudad Bolívar lleva un mes secuestrado, sus captores aún no se comunican con la familia
Fabio Berrío fue raptado por hombres armados el 19 de junio; autoridades ofrecen hasta $500 millones por información.

Pese a que caficultor de Ciudad Bolívar lleva un mes secuestrado, sus captores aún no se comunican con la familia
Un mes completó secuestrado un caficultor del municipio de Ciudad Bolívar. Sus familiares advierten que no tienen pistas sobre su paradero. El alcalde aseguró que se elevó la recompensa por información que conduzca a la ubicación del caficultor a 500 millones de pesos.
Ya son 32 días los que completa secuestrado Fabio de Jesús Berrío Durán, un hombre de 61 años de edad, administrador de una finca cafetera en el corregimiento San Bernardo de los Farallones, en el municipio de Ciudad Bolívar. Fabio fue abordado la noche del 19 de junio por hombres armados en su vivienda. Los captores amordazaron a los integrantes de su familia y se lo llevaron sin dar mayor explicación.
Un mes de incertidumbre en Ciudad Bolívar
“Un mes del secuestro de nuestro caficultor amigo Fabio de Jesús Berrío Durán, donde lamentamos este hecho y le pedimos que por favor lo regresen pronto a su casa”, indicó León Darío Acevedo, alcalde de Ciudad Bolívar.
Durante este mes sus familiares han hecho un constante llamado por las condiciones de salud de este hombre, quien debe tomar medicamentos ante su padecimiento de hipertensión y diabetes. Lo que más preocupa es que desde su secuestro no ha habido ninguna comunicación, exigencia económica ni prueba de vida.
Recompensa aumenta a $ 500 millones
“El gobernador tomó la decisión de aumentar a $ 500 millones la recompensa para que aquella persona que se dé cuenta del paradero de Fabio de Jesús Berrío Durán, nos dé la información y en una forma confidencial, se le respetará, pero igualmente se le dará los 500 millones de pesos de recompensa”, explicó el mandatario local.
Mientras las autoridades continúan investigando y han desplegado operativos de búsqueda con la Policía, el Ejército y unidades del Gaula, su familia vive días de angustia, zozobra e incertidumbre, sin tener claridad sobre los motivos del secuestro.