Operativo nocturno contra la mina ilegal La Mandinga evitó posibles ataques contra el Ejército, ¿qué intervinieron?
Entre 2.000 y 2.500 mineros informales ocupan ilegalmente la zona para adelantar actividades extractivas sin títulos ni permisos legales, según el Ejército.

El Ejército ejecutó la operación durante la noche para reducir el riesgo de ataques por parte de integrantes de grupos armados ilegales. Fotos: cortesía
Un operativo nocturno del Ejército en la mina ilegal La Mandinga, ubicada entre Cáceres y Caucasia, en el Bajo Cauca antioqueño, dejó un fuerte golpe contra las finanzas del Clan del Golfo.
Las tropas intervinieron 40 unidades de producción minera y destruyeron maquinaria utilizada para la extracción ilegal de oro. Soldados del Batallón de Infantería Liviana N.° 31 Rifles -en cuyos predios fue ubicada la polémica mina- participaron junto a la Brigada contra la Minería Ilegal y el CTI de la Fiscalía.
El Ejército Nacional ejecutó la operación durante la noche para reducir el riesgo de ataques por parte de integrantes de grupos armados ilegales que hacen presencia en la zona.
Durante el procedimiento, las autoridades ubicaron 40 motores, 20 motobombas, 28 clasificadoras, 1.800 metros de manguera negra y 280 galones de gasolina. Las tropas destruyeron estos elementos de manera controlada en el sitio.
Según el Ejército, el operativo afecta economías ilícitas por más de $300 millones y frena la extracción de cerca de 34.500 gramos de oro mensuales. Ese material tendría un valor superior a los $18.000 millones en el mercado ilegal.
La Mandinga se convirtió en uno de los enclaves de minería ilegal más complejos de Antioquia. La explotación avanzó incluso en inmediaciones del Batallón Rifles 31, en un terreno marcado por lodo, pozos y contaminación del agua.
El Ejército ha desarrollado más de 20 intervenciones directas en La Mandinga
De acuerdo con información entregada por el Ejército, entre 2.000 y 2.500 mineros informales ocupan ilegalmente la zona para adelantar actividades extractivas sin títulos ni permisos legales.
Las investigaciones también señalan que los mineros pagaban cuotas al Clan del Golfo para trabajar en el lugar. Ese dinero fortalecía las finanzas de la estructura criminal y sostenía parte de sus operaciones ilegales en el Bajo Cauca antioqueño.
Finalmente, las Fuerzas Militares afirmaron que mantendrán las operaciones en la zona para frenar el avance de las economías ilegales y recuperar el control de este corredor del Bajo Cauca.