Municipios del Oriente activan plan de choque en la autopista Medellín-Bogotá tras salida de Devimed, ¿de qué se trata?
Pese a la llegada del Invías, persisten dudas sobre la continuidad de servicios clave como ambulancias, grúas y asistencia técnica en la autopista Medellín-Bogotá.

Tramo entre El Santuario y Caño Alegre, que pasó a manos del Invías en 2018 tras la salida de Devimed. Foto: cortesía Invías
La incertidumbre por la transición de la autopista Medellín-Bogotá llevó a los municipios de Guarne y Marinilla, en el Oriente antioqueño, a poner en marcha un plan de choque para responder a posibles emergencias viales. La medida surgió luego de que Devimed finalizara su contrato el pasado 31 de julio y el Invías asumiera la administración de los corredores desde el 1 de agosto.
Aunque el cambio de operador ya entró en vigencia, alcaldes y autoridades locales aseguran que todavía existen dudas sobre la continuidad de servicios esenciales como ambulancias, grúas y asistencia técnica para los usuarios de una de las vías más importantes de Antioquia.
Ante la falta de definiciones por parte del Gobierno Nacional, las administraciones municipales decidieron preparar mecanismos temporales de respuesta. El objetivo consiste en garantizar la atención de accidentes y otras eventualidades mientras se aclaran las condiciones de operación de la vía.
En Guarne, el alcalde Mauricio Grisales, dispuso una ambulancia del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria con disponibilidad permanente. De esta manera, el municipio busca atender de forma inmediata a las personas que resulten lesionadas en accidentes de tránsito dentro de su jurisdicción.
Por su parte, Julio Serna, alcalde de Marinilla, activó el Comité Municipal de Gestión del Riesgo. La estrategia permitirá utilizar los recursos disponibles para responder a emergencias mientras avanza el proceso de transición entre Devimed e Invías.
Los mandatarios del Oriente antioqueño insisten en que la prioridad debe centrarse en la seguridad de quienes transitan diariamente por la autopista Medellín-Bogotá. Por ello, solicitaron al Invías y a la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, no descuidar estos corredores y garantizar la continuidad de los servicios básicos para los usuarios.
Además, varios líderes regionales respaldan la posibilidad de que estas vías queden bajo administración de la Gobernación de Antioquia. Consideran que esa medida permitiría una respuesta más rápida frente a las necesidades de mantenimiento, operación y atención de emergencias.
Gobernación de Antioquia alerta sobre antecedentes en vías administradas por Invías
La preocupación también llegó al Gobierno departamental. El gobernador Andrés Julián Rendón Cardona recordó las dificultades registradas en el corredor entre El Santuario y Caño Alegre, tramo que pasó a manos del Invías en 2018 tras la salida de Devimed.
Según el mandatario, la experiencia en esa vía genera inquietud frente al futuro de los corredores que recientemente dejaron de estar bajo concesión. Por esa razón, pidió acelerar la implementación de herramientas como el pago electrónico en peajes y hacer seguimiento al cumplimiento de los compromisos anunciados por el instituto.
En medio de la transición, la Gobernación reiteró su interés en asumir la administración de varias vías nacionales que actualmente opera el Invías. La propuesta busca fortalecer la inversión en infraestructura, mejorar el mantenimiento de los corredores estratégicos y optimizar la atención a los conductores.
Mientras las autoridades nacionales definen el modelo definitivo de operación, los municipios del Oriente antioqueño mantendrán activos sus planes de contingencia para responder a cualquier emergencia que pueda presentarse en la autopista Medellín-Bogotá.