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MinAmbiente prepara otro plan para controlar hipopótamos en el Magdalena Medio, ¿qué pasó con el que ya existía?

Desde 2024 Colombia tiene una estrategia para controlar esta especie invasora. Hubo esterilizaciones, intentos de traslado y hasta un protocolo de eutanasia. Ahora el nuevo Gobierno prepara otra hoja de ruta.

Cornare realizó 14 esterilizaciones en 2024 y completó 20 procedimientos previstos desde 2023.. Foto: cortesía

Cornare realizó 14 esterilizaciones en 2024 y completó 20 procedimientos previstos desde 2023.. Foto: cortesía

Colombia no comienza de cero la búsqueda de una solución para los hipopótamos. Mientras MinAmbiente prepara un nuevo plan de acción, desde 2024 existe una estrategia nacional que definió medidas para controlar una población que continúa creciendo en el Magdalena Medio.


“De aquí va a salir un plan respaldado con toda la ciencia disponible”, anunció el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, tras reunirse en Rionegro con Cornare, Corantioquia, la CAS y el Instituto Humboldt. El objetivo, explicó, será disminuir los impactos sobre la fauna nativa y los riesgos para las comunidades.


Pero ¿qué pasó con el plan anterior?


La Resolución 774 de junio de 2024 adoptó oficialmente el Plan para la Prevención, Control y Manejo de la Especie Exótica Invasora Hipopótamo, construido con evidencia científica y con alternativas como esterilización, translocación y confinamiento.


Su ejecución, sin embargo, avanzó lentamente frente al crecimiento de la población. El Informe de Gestión de Cornare registra 14 esterilizaciones quirúrgicas durante 2024, con las que se completaron 20 procedimientos previstos en un convenio iniciado desde 2023. Para el primer semestre de 2025 aparece una nueva intervención.


La propia Cornare reconoció que las acciones implementadas durante más de una década “no han sido suficientes para detener el crecimiento exponencial de la especie”.


David Echeverri López, de esa autoridad ambiental, ya había advertido otra dificultad. “Al no tener control, depredadores o encierro, el crecimiento de la población está descontrolado”.


La eutanasia es una de las principales diferencias

Ante las dificultades, el Gobierno anterior incorporó una herramienta más polémica. En abril de este 2026, MinAmbiente activó un plan de choque por $7.200 millones y publicó protocolos para la translocación y eutanasia.


“Para reducir la población de hipopótamos hay dos caminos, la translocación y la eutanasia”, sostuvo la entonces ministra encargada Irene Vélez.


Los hipopótamos ocupan 43.342 km², principalmente en el río Magdalena y la depresión Momposina. Foto: Cornare.

El nuevo Gobierno tomó distancia de esa alternativa. Antes de asumir el Ministerio, Arjona aseguró que “el control letal no va a ser una solución” y planteó buscar otros mecanismos.


Ahí aparece una diferencia concreta entre las dos estrategias. Si la eutanasia queda descartada, el nuevo plan tendrá que explicar qué herramienta permitirá reducir una población que MinAmbiente estima actualmente en cerca de 200 animales y que podría aproximarse a 1.000 en 2035 sin un control adecuado.


Trasladarlos tampoco ha sido sencillo

La otra gran alternativa tampoco ha logrado despegar. El Gobierno anterior exploró destinos internacionales y este año el centro de conservación Vantara, vinculado al empresario indio Anant Ambani, manifestó interés en recibir cerca de 80 ejemplares.


Se reportan restricciones en caminos, ataques a embarcaciones y pérdida de animales. Foto: Cornare.


El Sistema Informativo de Teleantioquia consultó al biólogo Andrés Galeano sobre esta posibilidad. “El traslado no es tan sencillo como lo han dicho”, advirtió.


Galeano explicó que mover animales de varias toneladas implica riesgos durante la captura y el transporte. “El transporte sin que el animal esté sedado puede conducir a altos niveles de estrés que puede conducir incluso a la mortalidad”.


Hasta ahora, la salida de los 80 hipopótamos no se ha concretado.


Mientras las soluciones avanzan lentamente, los animales continúan compartiendo carreteras, ríos y zonas habitadas con las comunidades del Magdalena Medio. El propio protocolo de translocación de MinAmbiente los describe como animales “altamente peligrosos” por el riesgo de lesiones graves o fatales.


El nuevo plan llega, entonces, sobre un camino ya recorrido. Colombia tiene estudios científicos, una resolución, protocolos y experiencias con esterilización y translocación. Lo que todavía no tiene es una medida que haya conseguido contener suficientemente el crecimiento de la población.


Ahora MinAmbiente deberá precisar metas, presupuesto y cronograma y, especialmente, explicar qué hará diferente para acelerar el control de los hipopótamos sin recurrir a una de las herramientas que el Gobierno anterior había dejado lista para implementar.



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