Las campanas volvieron a sonar a las 7:34 a. m.: un mes después, Colombia mide las heridas del terremoto
Miles de familias en Colombia intentan reconstruir sus vidas un mes después del terremoto de magnitud 7.4. Perdieron seres queridos, viviendas y negocios, pero enfrentan el desafío de volver a empezar.

Tras el terremoto en Colombia, miles de casas quedaron destruidas. Foto: Teleantioquia
A las 7:34 de la mañana volvieron a sonar las campanas. Durante 90 segundos, varias iglesias del país marcaron este jueves la hora exacta en la que, un mes atrás, un terremoto de magnitud 7.4 cambió la rutina de millones de colombianos.
En Cali, el sonido acompañó el homenaje a las 154 personas que murieron en la ciudad. En la parroquia María Inmaculada, en Ciudad Capri, familiares, vecinos y autoridades se reunieron mientras todavía hay edificios evacuados y estructuras que tendrán que ser demolidas.
A cientos de kilómetros, en Chocó, esa misma hora tiene otra dimensión. Allí se localizó el epicentro del terremoto que el 10 de agosto se sintió en 16 departamentos y terminó convirtiéndose en una emergencia que alcanzó cerca de 500 municipios.
El departamento estuvo desde las primeras horas entre los territorios con mayores afectaciones. Un mes después, la reconstrucción enfrenta además las dificultades de llegar a comunidades rurales y dispersas, recuperar viviendas y restablecer servicios esenciales en zonas donde las condiciones de infraestructura ya eran complejas antes del sismo.
Risaralda también quedó en el mapa de los daños más severos. Pereira vivió colapsos de edificaciones, evacuaciones y afectaciones en infraestructura, mientras miles de hogares entraron posteriormente al registro de damnificados.
En Antioquia, el terremoto alcanzó buena parte del departamento. El balance consolidado por la Gobernación señala que 107 de los 125 municipios presentaron afectaciones, 4.090 viviendas dañadas —33 de ellas colapsadas—, 777 centros educativos y 30 centros hospitalarios con algún tipo de daño. El departamento declaró la calamidad pública para avanzar en la recuperación.
Un terremoto que alcanzó cientos de municipios
Detrás de lo ocurrido en cada ciudad y departamento aparece una emergencia que, al juntar las cifras, adquirió una dimensión pocas veces vista en el país.
El balance de este 10 de septiembre deja 331 personas muertas, 4.505 heridas y 111 desaparecidas. Otras 364 fueron rescatadas durante las operaciones posteriores al sismo.
Más de 200.000 viviendas presentan averías y unas 36.000 fueron destruidas. Los daños también alcanzan miles de colegios, cientos de centros de salud, vías, puentes, acueductos y aeropuertos.
El Registro Único de Damnificados muestra otra dimensión de la emergencia. Allí aparecen inscritas más de 364.000 familias y 778.000 personas, una cifra superior al consolidado inicial.

La búsqueda y atención de la emergencia movilizó a 16 grupos USAR acreditados en Colombia y cuatro grupos de apoyo, con cerca de 1.850 rescatistas, además de equipos internacionales.
Ahora el trabajo es distinto. Ahora se debe definir cuáles viviendas pueden volver a ocuparse, cuáles tendrán que demolerse y cómo recuperar colegios, hospitales, carreteras y servicios públicos.
A las 7:34 a. m. de este 10 de septiembre, las campanas sirvieron para recordar el momento exacto en que comenzó el terremoto. Un mes después, las cifras permiten medir algo diferente: todo lo que todavía falta por recuperar.
