Kevin era uno de los 3.200 pacientes con hemofilia afectados por la crisis en el acceso a medicamentos; Petro reveló datos de su historia clínica en medio de la polémica por la muerte del niño
La Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, calificó como una falta grave la divulgación de la historia clínica sin autorización de la familia de Kevin. Aquí los detalles.

El presidente Gustavo Petro publicó detalles médicos del menor. Foto: cortesía.
La muerte de Kevin Arley Acosta Pinto, un niño de 7 años con hemofilia, desató una nueva crisis en el sistema de salud y puso en el centro del debate a la Nueva EPS, al presidente Gustavo Petro y al ministro de Salud, Guillermo Jaramillo.
El caso no solo abrió interrogantes sobre la entrega de medicamentos para pacientes con hemofilia, sino que también encendió alarmas por la revelación pública de datos de la historia clínica del menor.
Katherine Nieto, madre del niño, sostiene que su hijo murió por falta de medicamentos para tratar la hemofilia. Según su versión, la Nueva EPS no garantizó la continuidad del tratamiento.
La Nueva EPS respondió mediante un comunicado. Aseguró que el fallecimiento se produjo por “un trauma craneoencefálico severo accidental que generó hemorragia intracraneal”. La entidad precisó que la última dosis certificada de un medicamento vital se aplicó el 14 de diciembre de 2025. Esa medicina, según Katherine, debía suministrarse cada mes.
También indicó que durante 2025 garantizó la entrega y administración de la profilaxis conforme al intervalo terapéutico mensual. Según su reporte, el menor sufrió una caída desde un muro de aproximadamente 1,5 metros mientras montaba bicicleta.
La EPS documentó lesiones graves y un pronóstico neurológico reservado. Ante el alto riesgo de complicaciones, el equipo médico descartó manejo quirúrgico, decisión que —según la entidad— conocía la madre del menor.

El presidente Gustavo Petro afirmó públicamente: “Si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, pues tiene menos riesgos, es un tema de prevención”. Además, cuestionó la educación en salud de las madres en Colombia.
Por su parte, el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, señaló que los niños con hemofilia deben restringir actividades que puedan generar traumas violentos.
Las declaraciones generaron rechazo en sectores médicos y científicos. Varias voces interpretaron los pronunciamientos como una minimización de la crisis que enfrenta la Nueva EPS, entidad intervenida por el Gobierno y señalada por demoras en la entrega de medicamentos y en la atención especializada.
Alerta por 3.200 pacientes con hemofilia en riesgo
En medio de la controversia, la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas envió una carta abierta al presidente Petro. Allí alertó sobre una crisis en el acceso a medicamentos para más de 3.200 pacientes con hemofilia y miles de personas con otras coagulopatías.
La Asociación denunció hospitalizaciones prevenibles, hemorragias graves y muertes asociadas a fallas en el suministro de tratamientos. Tras el caso de Kevin, exigió entrega continua de medicamentos, control inmediato a las EPS incumplidas y la instalación urgente de mesas técnicas.
Otro punto crítico surgió cuando se conoció que la Nueva EPS entregó parte de la historia clínica al presidente Petro y que este reveló públicamente detalles médicos del menor.
Entre ellos, mencionó que Kevin presentó “sangrado por el oído y la nariz”, signos que —según explicó— corresponden a fractura de base de cráneo y somnolencia posterior.
Agamenón Quintero, presidente de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, calificó el hecho como una falta grave. Afirmó que "la divulgación de la historia clínica sin autorización vulnera derechos fundamentales".
¿Qué es la hemofilia y qué riesgos enfrentan los pacientes?
Según la Federación Mundial de Hemofilia, la enfermedad es un trastorno hemorrágico hereditario que impide la coagulación adecuada de la sangre. Las personas nacen con esta condición, no se contagia.
La enfermedad provoca sangrados prolongados o espontáneos. Las hemorragias en músculos y articulaciones generan dolor, inflamación, calor y dificultad de movimiento. Los traumatismos en la cabeza representan un riesgo alto y requieren atención médica inmediata.
El hematólogo Arturo Valera Agámez, del Hospital General de Medellín, explicó que la profilaxis —administración regular y continua de concentrados de factor de coagulación— previene hemorragias y permite que pacientes con hemofilia desarrollen actividades físicas bajo seguimiento médico.
La polémica continúa, mientras la madre de Kevin aseguró que “el niño no murió por una caída, al niño me lo dejaron morir por falta de un medicamento. Que no se vengan a lavar las manos así tan fácilmente”.