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Luego de una larga espera, dan aval ambiental para construir la vía que conectará al corregimiento El Aro con Ituango: ¿qué significa para las víctimas?

La nueva vía, además de reducir los tiempos de desplazamiento y facilitar el acceso a servicios básicos, significa reparar a la población que, a finales del siglo XX, sufrió los embates de la guerra.

Vía a El Aro de Ituango y caminos rurales del corregimiento en el Norte de Antioquia. Foto: cortesía.

Vía a El Aro de Ituango y caminos rurales del corregimiento en el Norte de Antioquia. Foto: cortesía.

La Procuraduría General de la Nación lideró acciones preventivas para garantizar la construcción de la vía que conectará el corregimiento El Aro con el caso urbano de Ituango, en el Norte de Antioquia.


La intervención permitió superar un trámite ambiental determinante para que la obra avance con prioridad y de esa manera reparar a una de las zonas más afectadas por la violencia en el país.


En febrero de 2024, la Unidad para las Víctimas anunció la llegada de maquinaria al corregimiento El Aro para iniciar la construcción de la carretera, sin embargo por falta de dicho aval, la obra estaba en vilo.


El Ministerio Público acompañó la solicitud presentada por Hidroeléctrica Ituango S. A., ante la Corporación Autónoma Regional del Centro de Antioquia, Corantioquia.


La empresa pidió autorización para intervenir 9,75 hectáreas de área protegida en zona ribereña del río Cauca, requisito indispensable para ejecutar el proyecto vial.


Con la gestión, las autoridades despejaron el camino jurídico y ambiental que mantenía en vilo el inicio pleno de las obras.


La nueva vía reducirá los tiempos de desplazamiento y facilitará el acceso a servicios básicos, derechos y medidas de reparación colectiva.


La conexión pavimentada reemplazará los caminos de herradura que durante décadas mantuvieron aislada a esta comunidad del norte de Antioquia.


Vía a El Aro: obra ligada a la reparación histórica

La construcción de la vía El Aro - Ituango busca transformar una historia marcada por el aislamiento y la violencia en un proceso de progreso y reparación para las víctimas.



Y es que el corregimiento sufrió una de las masacres más graves del conflicto armado en Antioquia. En octubre de 1997, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) asesinaron y torturaron a campesinos, provocaron desplazamientos masivos, quemaron viviendas y saquearon bienes de la población.


En 2018, la Corte Suprema de Justicia declaró la masacre como crimen de lesa humanidad. La decisión impidió la prescripción del caso y mantiene abierta la investigación para identificar y sancionar a los responsables.


La construcción de la vía El Aro–Ituango no solo representa una obra de infraestructura. También simboliza un paso concreto en el cumplimiento de compromisos estatales con una comunidad que durante años exigió verdad, justicia y garantías de no repetición.


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