"Fue bastante duro": los mismos bomberos de Anorí tuvieron que ir por el cuerpo de su comandante asesinado
El capitán Deiby Arboleda fue asesinado a tiros en la vereda Montañita, en Anorí. Las autoridades ofrecen una recompensa de $100 millones por información que permita identificar y capturar a los responsables del crimen.

Deiby Arboleda, capitán del Cuerpo de Bomberos de Anorí, fue asesinado mientras se encontraba cerca de una finca en la vereda Montañita. Fotos: cortesía
Cuando llamaron a la estación del Cuerpo de Bomberos de Anorí para informar que debían ir por el cuerpo de un hombre que había sido asesinado a tiros en la vereda Montañita, a todos les pareció muy extraño. No porque lo tuvieran que hacer, ya que es una labor que les corresponde en los pueblos donde hay conflicto armado, sino porque la información les llegó directamente a ellos y no a su capitán, Deiby Arboleda.
Y es que cada vez que se presentaba un caso como estos, quien lo recibía y daba las indicaciones para llevarlo a cabo era el comandante, nadie más.
Intentaron comunicarse con su capitán en varias oportunidades, pero, al otro lado del teléfono, nadie respondió. Sin embargo, antes de salir hacia el lugar donde ocurrió el homicidio les llegó la noticia. La víctima era Arboleda.
El silencio, la tristeza y la incredulidad se tomaron la Estación de Bomberos de Anorí, pero el trabajo debía hacerse.
Al llegar al sitio, se encontraron con que el cuerpo de Arboleda estaba rodeado de familiares que, arrodillados sobre el suelo y en medio del llanto, reclamaban justicia por el crimen.
De acuerdo con el reporte oficial, dos hombres encapuchados que se movilizaban en una motocicleta llegaron hasta los alrededores de una finca en la que se encontraba el comandante en compañía de un campesino con el que aparentemente caminaba por allí.
Sin mediar palabra y antes de que Arboleda pudiera reaccionar, le dispararon. Dos impactos alcanzaron su cabeza y el capitán cayó sobre el polvo de la vía destapada. Los hombres se dieron a la fuga y, de a poco, fue llegando gente que no podía creer que el asesinado fuera el reconocido comandante.

"Fue bastante duro para nosotros", fue lo único que dijo uno de los bomberos que atendió el llamado. Con la corta frase resumió la tristeza y desazón de usar una bolsa mortuoria para uno de los suyos.
Entre lágrimas, silencio y un sentimiento de rabia mezclado con zozobra, Arboleda fue trasladado hasta la morgue del municipio, donde realizaron los procedimientos correspondientes para entregarlo a su familia.

Ofrecen recompensa por los asesinos del comandante de Bomberos de Anorí
El secretario de Seguridad de Antioquia, general (r) Luis Eduardo Martínez, a la vez que calificó de "execrable" el crimen de Arboleda, reiteró el ofrecimiento de 100 millones de pesos de recompensa anunciado previamente por el gobernador Andrés Julián Rendón Cardona.
Asimismo, Martínez le solicitó a la Fuerza Pública desplegar un equipo especializado de investigación para dar con los responsables materiales e intelectuales del asesinato, ya que, según las autoridades locales, este no tenía amenazas.
"No tenemos conocimiento de que tuviera amenazas de ninguna naturaleza. Es más, él tenía una muy buena comunicación con el secretario de Gobierno. Diariamente estaban hablando y nunca le menciono que lo estuvieran intimidando", precisó el funcionario.
Se investiga, por otro lado, una hipótesis que ha tomado fuerza. Se trata de que, aparentemente, Arboleda habría recibido una llamada en la cual le indicaron que lo necesitaban para darle una información importante.

Todo ya está en manos de los investigadores, mientras en el pueblo se preparan para despedir a Arboleda. Por eso, la Alcaldía de Anorí decretó tres días de duelo.
"Fue un hombre de corazón noble. Tendía la mano a las familias y dejaba huella en la vida de quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo. También tuve la fortuna de recibir su ayuda de una u otra manera. Por eso, hoy, mi gratitud hacia él es aún más grande", escribió en sus redes sociales una habitante de Anorí. Así le dio el último adiós a un hombre "de esos que ayudan sin esperar nada a cambio".