¿Está Granizal en riesgo de una nueva tragedia? Comunidades alertan por filtraciones tras el deslizamiento
Cinco meses después del deslizamiento que dejó 27 víctimas en Bello, habitantes de la vereda Granizal denuncian nuevas filtraciones de agua en el terreno afectado.

Habitantes de la vereda Granizal siguen en alerta por nuevas filtraciones de agua en el terreno donde ocurrió el deslizamiento que dejó 27 fallecidos en Bello.
Cinco meses después del deslizamiento que dejó 27 personas fallecidas en la vereda Granizal, el miedo continúa entre las familias que habitan este territorio de Bello. Aunque el terreno fue inspeccionado tras la emergencia, los habitantes afirman que persisten filtraciones de agua. Por eso aumenta la preocupación por un posible nuevo deslizamiento.
Jorge Sánchez, vicepresidente de la JAC de Altos de Oriente 1, recuerda el impacto que dejó la emergencia, que removió más de 75.000 metros cúbicos de tierra en los sectores Altos de Oriente 1 y 2 y Manantiales. Señala que la comunidad siente abandono institucional y que no ha recibido respuestas claras sobre las acciones que se están ejecutando para evitar otra tragedia.
Filtraciones y grietas mantienen el temor de deslizamiento en Granizal
Habitantes del sector aseguran que en la parte baja del terreno donde se presentó el deslizamiento continúa corriendo agua de forma permanente. Dicen que incluso pasa en los días sin lluvia. Esta situación genera preocupación. Temen que el agua lluvia se filtre por las grietas de la montaña y sature el suelo, debilitando nuevamente la estabilidad del terreno.
La comunidad insiste en que necesitan una obra de mitigación urgente, o al menos la socialización de los estudios técnicos si estos ya se encuentran en proceso. Continúan en sus viviendas, en parte, por falta de opciones y porque afirman que no han recibido ninguna directriz clara frente al riesgo.
Entre la incertidumbre y la falta de alternativas
Granizal es uno de los asentamientos informales más grandes de Antioquia y el segundo más poblado por personas desplazadas en Colombia. En este territorio conviven cerca de 25.000 habitantes entre la precariedad, el riesgo geológico y los efectos del cambio climático.
Con el regreso de las lluvias, también regresan las alertas. Las familias vuelven a habitar sus casas por necesidad, aún cuando el terreno muestra señales de vulnerabilidad. Y en medio de la incertidumbre esperan respuestas oficiales frente a estudios, obras o acompañamiento integral. Aseguran que esto les puede permitir vivir con seguridad en un territorio que ya fue golpeado por una de las emergencias más graves del Valle de Aburrá.
¿Qué están adelantando las autoridades de Gestión del Riesgo?
En conversación con el Sistema Informativo de Teleantioquia, Carlos Andrés Quintero Monsalve, director del Dagrd, indicó que las instituciones continúan articulando esfuerzos para abordar la situación en Granizal. Explicó que avanza un proceso de concurrencia entre el Dagrán, el Dagrd, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y la Alcaldía de Bello, con el propósito de desarrollar estudios técnicos que permitan determinar la causa raíz del deslizamiento registrado en junio.
De acuerdo con Quintero Monsalve, una vez se cuente con estos resultados, se podrán definir las obras de estabilización necesarias en la zona afectada, considerada de alta vulnerabilidad por las filtraciones y la saturación del terreno.