EN VIDEO | ¿Fueron civiles los que controlaron el ingreso a la parranda de la cárcel de Itagüí? Nuevos videos muestran puertas abiertas y vehículos de alta gama
Las imágenes contradicen la versión del gobierno del presidente Gustavo Petro y agravan la polémica por la parranda vallenata con cabecillas de la mesa de paz.

En los registros se observa cómo el acceso al penal permaneció abierto mientras ingresaban decenas de invitados al concierto de Nelson Velásquez. Foto: cortesía.
Nuevos videos destapan un hecho relevante en el escándalo de la cárcel de Itagüí: las puertas del penal sí estuvieron abiertas y, además, no las custodiaba personal del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec.
Las imágenes, reveladas por la concejal de Medellín, Claudia Carrasquilla, contradicen de frente la versión del gobierno del presidente Gustavo Petro y agravan la polémica por la parranda vallenata con cabecillas de la mesa de paz.
En los registros se observa cómo el acceso al penal permaneció abierto mientras ingresaban decenas de invitados al concierto de Nelson Velásquez, a quien le habrían pagado $100 millones.
Lejos de un control estricto, las grabaciones evidencian un flujo constante de personas, lo que pone en entredicho los protocolos de seguridad en una cárcel de máxima vigilancia.
“Señor ministro de Justicia, lo tengo que desmentir con pruebas”, afirmó Carrasquilla. Acto seguido, insistió en que los videos muestran con claridad que las puertas estuvieron “de par en par”.
Pero el punto más delicado no termina ahí. Según la denuncia, civiles sin uniforme habrían asumido esa función, una situación que dispara las alarmas sobre quién tenía realmente el control dentro del penal durante el cuestionado evento.
Las imágenes también cuestionan la duración del concierto de Nelson Velásquez
Los videos dejan ver la entrada de al menos 16 vehículos, varios de alta gama, y el acceso de una veintena de personas al patio donde se realizó la parranda. Esta cifra supera ampliamente lo permitido en un día normal de visitas.
Por si fuera poco, las imágenes también cuestionan la duración del concierto. Aunque se habló de un evento breve, los registros indicarían que Nelson Velásquez ingresó sobre las 11:30 a. m. y salió cerca de las 4:00 p. m., lo que confirma que la celebración se extendió por varias horas.
Con estas pruebas, el foco se centra ahora en las responsabilidades. Las imágenes no solo contradicen al Gobierno, sino que evidencian posibles fallas graves en el control de una de las cárceles más seguras del país.
La fiesta habría costado cerca de $500 millones, producto de una “vaca” entre cabecillas del Valle de Aburrá. Frente a estos hechos, la Procuraduría General de la Nación abrió una investigación disciplinaria para esclarecer cómo se permitió el ingreso del artista y quiénes facilitaron la realización del evento sin autorización.