El regaño del juez para Daniel Quintero por sus trinos frente al proceso de su hermano, Miguel Quintero, quien tendrá casa por cárcel
El juez 27 penal municipal con función de control de garantías también criticó la labor de algunos medios de comunicación frente al cubrimiento del caso.

El juez 27 se refirió a las publicaciones en en redes sociales del exalcalde Daniel Quintero a favor de su hermano, Miguel Quintero. Fotos: tomadas de redes sociales
Antes de decidir la suerte de Miguel Quintero —quien tendrá que afrontar el proceso por su presunta participación en el desfalco del Área Metropolitana del Valle de Aburrá con medida de aseguramiento en su domicilio—, el juez 27 penal municipal con función de control de garantías de Medellín hizo una pausa para referirse a algo que, según sus propias palabras, es "la primera vez en sus años de ejercicio" que se ve obligado a mencionar en medio de una audiencia.
Se trató de lo que para él fue el ruido que se generó en las redes sociales de algunos cercanos a los procesados, entre ellos "un familiar de Miguel Quintero", haciendo referencia a su hermano, el exalcalde Daniel Quintero.
El despacho señaló que ese tipo de pronunciamientos públicos, lejos de ayudar a los investigados terminan generando el efecto contrario.
El juez explicó que cuando una persona cercana a un imputado se pronuncia públicamente sobre el proceso, sin que medie una intervención dentro del expediente, lo que hace es alimentar una narrativa que se percibe como una condena anticipada, algo que afecta directamente a quien enfrenta el proceso, en este caso a Miguel Quintero.
Insistió en que esa clase de manifestaciones no contribuyen para nada en la defensa de los procesados y que, en su criterio, "han hecho más daño a los propios implicados" que cualquier actuación de las partes dentro del trámite judicial.
Y es que desde que se supo que Miguel Quintero iba a ser imputado, el exalcalde de Medellín publicó una serie de trinos en los que, incluso, llegó a poner en duda la independencia de la Rama Judicial.
"La fiscalía le creyó sin presentar una sola prueba y a pesar de que los chats de su celular refutaban su testimonio. El trato fue maravilloso para Misael Cadavid: Libertad, no tendría que devolver la plata y podría salir del país", escribió Quintero el pasado 21 de septiembre.
El juez, por su lado, fue enfático en señalar que su decisión la tomó a partir de los elementos materiales probatorios y "no con base en lo que se discute puertas afuera de este despacho".
Dijo, por otro lado, "sentir cierta vergüenza frente a algunos de los materiales allegados como prueba durante la audiencia", al punto de calificar de inadecuado que se llevaran a un proceso penal "asuntos propios de una relación de pareja, como fotografías o conversaciones" que, en su concepto, nada aportan a la discusión jurídica.
De esa manera se refirió a los chats que sostuvo Misael Cadavid con su expareja y que hicieron llegar a su despacho para buscar, a partir de esas pruebas, una decisión favorable para alguna de las partes, la cual no mencionó.
La crítica a los medios de comunicación frente al cubrimiento del proceso contra Miguel Quintero
El juez, por otra parte, hizo una reflexión hacia la cobertura periodística que ha tenido el caso.
Señaló que algunos medios de comunicación abordaron el proceso con un "corte político" que habrían querido presentar como información neutral, pero que en realidad afectaron la imagen de los involucrados.
Advirtió que cuando se hace de esa manera, termina perjudicando a una comunidad que, según dijo, ya está suficientemente afectada por el caso, y que "lo único que la ciudadanía espera es saber qué ocurrió con los recursos públicos" invertidos a través de los seis contratos suscritos entre el Área Metropolitana y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Itagüí.
El despacho, sin embargo, fue claro en que no le corresponde calificar ni intervenir en el trabajo de los medios de comunicación, y reconoció que ejercer un periodismo informativo y neutral es una labor legítima.
En lo que sí insistió es que ciertas publicaciones, sin el debido sustento probatorio, no deberían tener ningún peso en la decisión judicial.
De hecho, comparó el tono de algunas disputas públicas alrededor del proceso con una "pelea entre adolescentes", en la que distintas partes optaron por ventilar señalamientos personales en lugar de "limitar la discusión a los elementos que reposan en el expediente".