"El planchón no es la solución": siete meses sin puente sobre el río San Juan en Urabá; tribunal le dio ultimátum al Invías
La emergencia comenzó cuando las fuertes lluvias arrastraron el puente que conecta al municipio de San Juan con el resto de la región de Urabá.

La medida busca proteger los derechos colectivos de los habitantes y usuarios de este corredor vial nacional, afectados desde febrero por el colapso de la estructura. Foto: capturas de pantalla
El Tribunal Administrativo de Antioquia ordenó al Instituto Nacional de Vías, Invías, avanzar de manera inmediata en la instalación del puente modular provisional en San Juan de Urabá. La medida busca proteger los derechos colectivos de los habitantes y usuarios de este corredor vial nacional, afectados desde febrero por el colapso de la estructura.
La emergencia comenzó cuando las fuertes lluvias arrastraron el puente que conecta al municipio con el resto de la región de Urabá. Desde entonces, cerca de 22.000 habitantes enfrentan dificultades de movilidad que han impactado la economía local, el acceso a servicios y el transporte de mercancías.
La decisión judicial responde a una acción popular presentada por la Personería Municipal de San Juan de Urabá. El Tribunal fijó un plazo máximo de 30 días hábiles para que Invías reinicie y concluya el montaje del puente provisional.

Además, la corporación advirtió que, si surge algún problema técnico que impida la instalación de la estructura modular, Invías deberá definir en cinco días una alternativa que garantice el paso seguro de peatones, motocicletas, vehículos particulares, transporte escolar y ambulancias.
Siete meses de afectaciones en San Juan de Urabá
La ausencia del puente ha obligado a cientos de personas a cruzar el río San Juan en planchones improvisados. La situación genera riesgos constantes para conductores, pasajeros y transportadores que dependen de esta vía para sus actividades diarias.
Esta semana ocurrió un nuevo incidente cuando un microbús de transporte público cayó al agua mientras intentaba llegar a uno de los extremos del afluente. Con este caso, ya son al menos seis los vehículos, entre carros y camiones, que han terminado en el río desde el colapso del puente.
Los habitantes aseguran que la emergencia dejó de ser un problema exclusivo de movilidad. Comerciantes, estudiantes, trabajadores y pacientes han sufrido las consecuencias de una conexión vial que continúa sin una solución definitiva.

Jaime Londoño, residente del municipio, expresó su inconformidad con el avance de las obras y aseguró que "Invías nos vio la cara".
Por su parte, Shirley Díaz afirmó que los trabajos registran constantes retrasos. Según explicó, las labores permanecen suspendidas durante varios días y algunos vehículos incluso se han hundido mientras intentan atravesar la zona.
Comunidad exige celeridad en las obras
La demora en la instalación del puente también ha generado fuertes críticas en redes sociales. Los habitantes reclaman mayor supervisión y resultados concretos después de más de siete meses de espera.
Fanny Paola Uribe cuestionó los reiterados aplazamientos y pidió vigilancia sobre la ejecución del proyecto. Aseguró que la comunidad continúa perjudicada por la falta de avances y cuestionó la capacidad del contratista encargado de la obra.
Mientras tanto, los habitantes insisten en que los planchones no representan una solución definitiva para la crisis. El reclamo de la comunidad se resume en una frase que se repite con frecuencia en el municipio: "El planchón no es la solución, la solución es el puente".
