Dos funcionarios del Inpec aceptaron su responsabilidad por omisiones el día de la parranda de cabecillas de bandas en la cárcel de Itagüí
La Procuraduría indicó que los funcionarios se acogieron al beneficio de confesión, al reconocer que omitieron las anotaciones y registros que debían hacer en los libros del centro penitenciario.

En la fiesta, realizada el pasado 8 de abril, se presentó un reconocido cantante. Fotos: cortesía
Los funcionarios del Inpec Nairo Vargas Rubio y Juan Camilo Góez David aceptaron su responsabilidad en la investigación disciplinaria que se adelanta por la polémica fiesta que los cabecillas de bandas que hacen parte de la Mesa de Paz Urabana organizaron en la cárcel La Paz, de Itagüí, en abril pasado.
Los funcionarios reconocieron ante la Procuraduría General de la Nación que el pasado 8 de abril, en la parranda vallenata en la que se presentó el cantante Nelson Velásquez, omitieron las anotaciones y registros que debían hacer en los libros del centro penitenciaron.
Por esta razón, explicó el ministerio público, decidieron acogerse al beneficio de la confesión, con lo cual podrían lograr una reducción de hasta el 50% de la sanción disciplinaria.
El caso ahora pasará a la etapa de juzgamiento, en el cual, en un plazo máximo de 45 días, se conocerá la sanción de la Procuraduría.
Esta puede ir desde la destitución hasta la suspensión y la inhabilidad para ejercer cargos públicos.
El ministerio público indicó que las investigaciones sobre la realización de la fiesta continúan para establecer otras responsabilidades y aclarar las razones para permitir el ingreso y la parranda en la cárcel de Itagüí.
¿Qué pasó el 8 de abril en la cárcel La Paz de Itagüí?
Ese día, según la denuncia de la entonces concejal de Medellín Claudia Carrasquilla, la celebración incluyó una presentación musical, consumo de licor y el ingreso de decenas de visitantes.
Los hechos quedaron registrados en videos grabados al interior del centro penitenciario. Además, llevó a investigaciones disciplinarias y penales.
La controversia fue mayor porque allí están recluidos varios cabecillas de organizaciones criminales del Valle de Aburrá, quienes participaban en la Mesa de Paz Urbana.
En su momento, el Gobierno Nacional aseguró que no autorizó tal celebración y suspendió de forma indefinida ese proceso de diálogo mientras se aclaraban las circunstancias en las que se permitió la parranda vallenata.