Noticias

Del fracaso de una inyección letal al regreso de la ejecución por fusilamiento en Estados Unidos

La ejecución de Nidal Hasan, autorizada por Donald Trump, podría convertirse en la primera de un militar estadounidense en 65 años y la primera por fusilamiento desde 1945.

El presidente Donald Trump autorizó la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor y psiquiatra del Ejército condenado hace 13 años. Fotos: tomas de redes sociales

El presidente Donald Trump autorizó la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor y psiquiatra del Ejército condenado hace 13 años. Fotos: tomas de redes sociales

Estados Unidos vuelve a poner sobre la mesa un método de ejecución que parecía relegado a la historia. El presidente Donald Trump autorizó la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor y psiquiatra del Ejército condenado por el ataque ocurrido en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas.


Hasan fue condenado a muerte en 2013 por una corte marcial, después de ser declarado culpable de 45 cargos relacionados con asesinato e intento de asesinato premeditado. El ataque dejó 13 personas muertas y 32 heridas.



La fecha de la ejecución todavía no ha sido establecida. El secretario del Ejército será quien determine cuándo y dónde se llevará a cabo, mientras Hasan todavía puede presentar recursos ante tribunales federales que podrían retrasar el procedimiento.


Un método que llevaba décadas sin utilizarse en Estados Unidos

Si la ejecución se concreta, Hasan se convertiría en el primer militar estadounidense ejecutado desde 1961. Ese año, el soldado John A. Bennett fue ahorcado en Fort Leavenworth, Kansas, en la última ejecución de un integrante de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.


Pero el antecedente del fusilamiento es todavía más antiguo. El último militar estadounidense ejecutado mediante este método fue el soldado Eddie Slovik, fusilado en Francia el 31 de enero de 1945, durante la Segunda Guerra Mundial, después de ser condenado por deserción.


Desde entonces, el Ejército no ha vuelto a utilizar un pelotón de fusilamiento para ejecutar una sentencia de muerte. Por eso, el caso de Hasan marcaría un regreso a una práctica que no se utiliza en el ámbito militar estadounidense desde hace más de ocho décadas.


La inyección letal vuelve a estar bajo la lupa

La decisión también ocurre pocos días después del fallido intento de ejecutar a Christa Pike en Tennessee. El 30 de septiembre, Pike recibió dos dosis de pentobarbital durante el procedimiento de inyección letal, pero no murió y tuvo que ser trasladada a un hospital. Actualmente permanece bajo atención médica.



El episodio provocó una nueva discusión sobre los métodos utilizados para aplicar la pena de muerte en Estados Unidos. Tennessee suspendió temporalmente otras ejecuciones y ordenó una revisión independiente del procedimiento utilizado con Pike.


En paralelo, la administración Trump ha ampliado las opciones disponibles para determinadas ejecuciones federales, incluyendo el fusilamiento, la electrocución y la asfixia con gas. Medios internacionales señalaron que esta ampliación responde, entre otros factores, a las dificultades que existen para conseguir los medicamentos utilizados en las inyecciones letales.


Una decisión que todavía no significa una ejecución inmediata

El caso de Hasan, sin embargo, no implica que el fusilamiento vaya a ocurrir de inmediato. La autorización presidencial es un paso necesario dentro del sistema de justicia militar, pero todavía deben cumplirse otras etapas del procedimiento.


Actualmente, Hasan permanece en el corredor de la muerte militar de Fort Leavenworth, en Kansas. Su sentencia fue impuesta hace más de 13 años y hasta ahora no había sido ejecutada.


Si finalmente se lleva a cabo, su muerte marcaría dos hitos en la historia militar estadounidense: sería la primera ejecución de un integrante de las Fuerzas Armadas desde 1961 y el primer fusilamiento militar desde el caso de Eddie Slovik, ocurrido en plena Segunda Guerra Mundial.


Temas relacionados