De la Espriella endurece su estrategia de seguridad: todos los grupos armados ilegales serán tratados como terroristas
El presidente definió una política que elimina diferencias entre estructuras ilegales y ordenó nuevas acciones contra la extorsión, las finanzas criminales y el delito.

De la Espriella busca eliminar diferencias en la lucha del Estado contra organizaciones ilegales. Foto: cortesía
Así como lo advirtió en campaña, Abelardo de la Espriella confirmó que la estrategia de seguridad de su gobierno partirá de una misma premisa: todas las estructuras armadas ilegales recibirán tratamiento de organizaciones terroristas.
El presidente anunció la medida este lunes al presentar las primeras directrices con las que quiere recuperar el control territorial y enfrentar el crimen organizado.
Con esta decisión, De la Espriella busca eliminar las categorías que, según cuestionó, terminaban estableciendo diferencias en la manera de enfrentar a las organizaciones ilegales.
“Aquí se acabó esa división. Cuando de combatir el crimen se trata, no hay diferencias ni en la acción del Estado”, aseguró.
El mandatario fue más allá y sostuvo que tampoco permitirá distinciones en la respuesta institucional dependiendo de la denominación que reciba cada estructura.
“Todos son terroristas y los vamos a tratar como tal”, sentenció De la Espriella.
La determinación materializa uno de los principales mensajes que el presidente defendió durante su campaña: recuperar autoridad y fortalecer la capacidad operativa de la Fuerza Pública.
Sin embargo, la nueva estrategia no se limitará al tratamiento que recibirán los grupos ilegales. El Gobierno anunció medidas para atacar sus estructuras operativas y financieras.
Una de ellas será la conformación inmediata de un Bloque Nacional de Búsqueda contra la Extorsión, integrado por diferentes organismos de seguridad del Estado.
El Gobierno apunta también al dinero del crimen
Ejército, Policía, Armada y Fuerza Aérea participarán en ese bloque, que además tendrá articulación con la Fiscalía y la Judicatura.
De la Espriella también ordenó reactivar la UIAF bajo el liderazgo de la exfiscal Marta Lurreyes para fortalecer la persecución de las finanzas criminales.
La estrategia contempla revisar información bancaria de los últimos cuatro años y aumentar la coordinación entre esa unidad, la Policía y el sistema financiero.

Además, el Gobierno reactivará el sistema de recompensas y la red de cooperantes como herramientas para ubicar integrantes y movimientos de organizaciones criminales.
Las cárceles también entrarán en la estrategia. El presidente ordenó requisas y traslados urgentes para impedir que desde los centros penitenciarios continúen coordinándose extorsiones.

Otro de los objetivos será el denominado “gota a gota”, que, de acuerdo con cifras divulgadas por Presidencia, afecta a 12 millones de colombianos.
Para enfrentarlo, el Ejecutivo plantea reforzar la actuación de fiscales y jueces especializados y perseguir las redes financieras que sostienen este tipo de préstamos.

De la Espriella pidió además que Ejército, Policía, Armada y Fuerza Aérea actúen de manera coordinada, bajo una misma estrategia frente a las organizaciones ilegales.
El presidente advirtió que las próximas reuniones con las autoridades ya no estarán concentradas en nuevos diagnósticos, sino en comprobar el cumplimiento de las órdenes impartidas.