¿Daño colateral? Restricción para evitar el vapeo en colegios de Medellín estaría generando otro problema de salud en niños y adolescentes
Baños cerrados y preocupación por la salud de los estudiantes es la otra cara de la problemática del uso del vapeador en las instituciones educativas públicas de la ciudad.

Expertos hablaron sobre la importancia de cuidar la salud, especialmente la de los menores de edad. Desde la mirada de salud mental, esta medida es anticonstitucional. Imagenes de referencia. Fotos: cortesía y archivo
Algunas medidas implementadas en las instituciones educativas públicas de Medellín para evitar el vapeo podrían estar trasladando el problema hacia otro frente: la salud y el bienestar de los estudiantes.
El Sistema Informativo de Teleantioquia conoció una denuncia de padres de familia que aseguraron que en un colegio del occidente de Medellín donde estudian sus hijos las directivas tomaron la decisión de cerrar los baños la mayor parte de las jornadas académicas.
Según narraron, estos sí permanecen habilitados durante los descansos.
Sin embargo, ante una emergencia en horarios de clases, los estudiantes deben dirigirse al personal de aseo o directivo para que les presten las llaves.
Incluso, deben bajar o subir varios pisos para encontrar a la persona que les habilite los baños.
Los padres de familia aseguraron que ya hicieron la solicitud para que el colegio habilite de forma permanente los baños, pues, al parecer, ya hay registros de algunos accidentes de varios menores.
Esto a través de un derecho de petición y en reuniones con el personal directivo.
No obstante, aseguran, hasta el momento el colegio se mantiene en su medida restrictiva, la cual es decisión interna, es decir, no obedece a determinación alguna de las autoridades de educación en Medellín.
Pese a solicitar soportes y argumentos que sustenten la medida, los padres de familia aseguran que la institución educativa no cuenta con pruebas para determinar que cerrar los baños sí evite que los menores usen el vapeador, pues la problemática, según ellos, permanece.
¿Qué dicen los expertos?
Para Diana Marcela Lopera Jaramillo, enfermera, magíster en salud mental y docente de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Antioquia, esta medida podría considerarse un error de política constitucional que puede tener un impacto negativo en la salud de los estudiantes.
“Es una medida, al parecer, desesperada. La restricción de los baños puede infringir el marco jurisprudencial de la Corte Constitucional, incluso en la legislación en materia de salud porque vulnera el derecho fundamental a la salud y a la integridad personal".
"Además, creo que puede ser un asunto también estigmatizante, y el estigma y el tema de la problemática de vapeo debe abordarse desde una mirada de la promoción de la salud mental”, aseguró.
Añadió que la clausura de los baños “es un asunto riesgoso, creo que pedagógicamente es ineficaz y pues nos enfrenta a otras situaciones de riesgo para la salud".
"No solamente las adolescentes que están en proceso de que llegue su primer periodo menstrual, sino de todos los riesgos de la retención urinaria”, agregó.
Enfatizó que la medida “no va a erradicar el consumo del vapeo, ni va a atender el problema que hay de adición a la nicotina".
"Lo que está haciendo es desplazar la conducta hacia otros espacios del plantel, o el fomento de consumos apresurados, que pueden ser de mayor riesgo”.
“Si ponemos esta decisión en una balanza, considero que la decisión tiene mayores riesgos que beneficios”, resaltó la docente.
La experta indicó que para prevenir el uso de vapeadores hay otras opciones.
“Lo del vapeo consideraría lo que dice la literatura científica al respecto y organismos internacionales, que sugieren que esas políticas que tenemos de cierre o restricción las cambiemos por estrategias como monitoreos tecnológicos inteligentes, por ejemplo instalar detectores de aerosol de vapeo en los baños, conectados a unos sistemas de alerta, o tener personas que estén frecuentemente haciendo un seguimiento o un control al acceso de los servicios de baño”.
Por el contrario, las instituciones educativas deben llevar sus esfuerzos a educar a los menores de edad en hábitos sanos.
“Deben volcarse a educar en hábitos miccionales sanos, porque estamos poniendo en riesgo la salud de los estudiantes".
"También fomentar la hidratación y generar condiciones de infraestructura adecuadas para garantizar un acceso adecuado a los servicios de baños”, manifestó.
Riesgos para la salud si no voy a tiempo al baño
Explicó la profesional que varios son los riesgos si una persona, incluso si es menor de edad, aguanta mucho tiempo para ir al baño.
Alteraciones en la estructura del sistema urinario, en lo funcional e incluso infecciones, son las consecuencias de no tener una buena salud urinaria.
En cuanto a los niños, niñas y adolescentes, la docente explicó que el principal riesgo es una micción disfuncional.
"Que es que ese músculo se contrae de manera desregulada, y eso puede hacer que haya problemas de incontinencia y que el menor empieza a retener orina bajo presión”.
También, en los niños y niñas puede aparecer la enuresis nocturna, “que es cuando los niños se orinan en la noche en la cama. Es una cadena, pueden ser susceptibles a infecciones. También a afecciones relacionadas con la autoestima”.
Los riesgos de vapear
En diálogo con Teleantioquia, Héctor Pérez Madrid, médico, toxicólogo clínico y docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, explicó sobre los riesgos para la salud del consumo del vapeador.
Según el profesional, estos cigarrillos electrónicos “causan una adicción más rápida”.
Y esto se debe a que por su composición química, las personas “toleran dosis más altas de nicotina sin sentir irritación en la garganta”.
Además, el hecho de que consumir vapeador sea más fácil, esto, aseguró el experto, hace que la adición sea mayor.
“El cigarrillo la persona tiene que sacarlo, buscar la candela, prenderlo, apagarlo, disponer de la colilla de cigarrillo, buscar dónde dejar las cenizas, eso genera una serie de barreras pequeñas pero que son significativas".
"Mientras que el vapeador es simplemente desde que esté cargado, cogerlo del bolsillo e inhalar, es muy fácil vapear”, añadió.
El consumo de estos elementos ocasiona riesgos a corto y mediano plazo. En el largo, aún están en estudios, pues el uso de vapeadores se considera reciente.
“En el corto plazo, son más adictivos, primero por la capacidad de administrar nicotina en un corto tiempo".
"Lo segundo es que socialmente está más aceptado, vemos que las personas consumen vapeadores en interiores y protestamos menos”.
Explicó que en el corto plazo también produce irritación de la laringe, las cuerdas vocales y la garganta.
“Es común que las personas que vapean empiezan a tener problemas de disfonía, carraspera en la garganta, rinitis, sinusitis, en el corto plazo”.
Además, pueden presentar mareos, alteraciones de la presión arterial, náuseas y taquicardia.
“En el mediano plazo, como contienen aromatizantes y colorantes, algunos se asocian con una inflamación de la parte final de la vía respiratoria".
Indicó que a raíz de esto, "la persona empieza a presentar dificultad respiratoria, intolerancia al ejercicio y algunos empiezan a requerir oxígeno”.
Y en el largo plazo, reiteró el profesional que aún hay un vacío en el conocimiento.
“Como vienen usándose masivamente desde el 2010 hacia acá, no hemos acumulado suficiente tiempo de años para ver las consecuencias a largo plazo”.
Riesgos en los menores de edad
El médico Héctor Pérez Madrid detalló que el consumo de nicotina en los adolescentes se relaciona, además, con el transtorno de ansiedad.
Asimismo, con la disminución en la ingesta de alimentos.
“Es riesgoso porque en la adolescencia todavía se está desarrollando la memoria, la capacidad de concentración, el hecho de ponerle freno a los impulsos y la irritabilidad, y estas sustancias adictivas alteran este desarrollo. Esto afecta el funcionamiento cerebral para toda la vida”.
El profesional recordó que en el 2022 el Ministerio de Salud y el Ministerio de Justicia publicaron el Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas.
Este reveló que casi el 23 % de los estudiantes de bachillerato reportó que había probado vapeador alguna vez en la vida. La edad media era entre los 12 y 13 años.
“También un colegio de Rionegro, en 2023 y 2024, reportó que más del 40 % de los estudiantes había consumido vapeador alguna vez en la vida, al menos 13 % de los estudiantes en los últimos 30 días”, concluyó.