Colombia estrecha conversaciones con el FMI por sus cuentas fiscales, ¿qué significa para el país?
Hacienda enviará una delegación a Washington la próxima semana. El organismo ofreció acompañar las reformas del Gobierno y en las conversaciones ya apareció la posibilidad de acceder a financiación.

Nigel Clarke, subdirector del FMI, estuvo en Colombia y se reunió con Gobierno, Banco de la República y empresarios. Foto: cortesía
Colombia dará un nuevo paso en su acercamiento al Fondo Monetario Internacional (FMI). Una delegación del Ministerio de Hacienda viajará la próxima semana a Washington D. C. para continuar las conversaciones sobre las dificultades fiscales del país y las medidas que prepara el Gobierno para enfrentarlas.
El viaje será la continuación de una ronda de reuniones realizada en Bogotá con Nigel Clarke, subdirector gerente del FMI, quien estuvo en Colombia entre el 25 y el 28 de septiembre y sostuvo encuentros con integrantes del Gobierno, el Banco de la República, empresarios, académicos y organizaciones sociales.
La visita dejó un mensaje concreto. El FMI está dispuesto a trabajar con Colombia en las reformas que diseñe el propio Gobierno para ordenar las finanzas públicas y mejorar las condiciones para el crecimiento.
Pero el acercamiento también abre una pregunta inevitable. ¿Colombia está buscando un préstamo del Fondo?
Hasta ahora no existe un crédito acordado. Sin embargo, Reuters reveló que las conversaciones técnicas sí han incluido la posibilidad de conseguir fuentes de financiación en condiciones más favorables.
La diferencia es importante. Que el FMI manifieste disposición para acompañar al país no significa automáticamente que Colombia entre a un programa de crédito ni que exista ya un paquete de recursos aprobado.
¿Por qué Colombia está hablando con el FMI?
El Gobierno Nacional tiene un déficit cuando sus ingresos no alcanzan para cubrir todos sus gastos. Esa diferencia obliga a buscar recursos adicionales, recortar gastos, aumentar ingresos o conseguir dinero mediante deuda.

Para 2026, el Ministerio de Hacienda proyectó que el déficit del Gobierno Nacional equivaldría al 5,1 % del Producto Interno Bruto. La deuda neta, por su parte, había terminado 2025 en 58,5 % del PIB.
Ahí aparece otro problema que termina teniendo consecuencias sobre el presupuesto. Mientras mayores sean las necesidades de financiación y más costoso resulte conseguir dinero, más recursos debe destinar el Estado al pago de intereses.
Por eso uno de los objetivos del Gobierno es recuperar confianza en las finanzas colombianas. Una mejor percepción sobre la capacidad del país para cumplir sus obligaciones puede contribuir a reducir el costo de conseguir recursos en los mercados.
Ese fue precisamente uno de los asuntos abordados durante la visita de Clarke.
El representante del FMI encontró una administración que plantea recuperar disciplina en las cuentas públicas y estimular nuevamente la inversión privada. Desde el organismo consideran que corregir los desequilibrios fiscales puede ayudar a mejorar las condiciones de financiación y generar mayor espacio para la inversión.
El Fondo, sin embargo, también puso una condición importante sobre cualquier proceso de ajuste. Las medidas para ordenar las cuentas deberían preservar los programas sociales prioritarios y la atención a los hogares más vulnerables.
No todo pasa por recortar gastos
Las conversaciones tampoco se limitaron a cuánto recauda o gasta el Gobierno.
El FMI considera que Colombia necesita aumentar su capacidad de producir y atraer inversión para crecer más. En las reuniones aparecieron asuntos como la informalidad laboral, las dificultades de infraestructura, la seguridad y las condiciones que encuentran las empresas cuando deciden invertir.

También hubo espacio para mirar más adelante. Educación, formación de trabajadores e infraestructura energética fueron señaladas como áreas importantes para que el país pueda aprovechar el avance de la inteligencia artificial y otras tecnologías.
Colombia llega a estas conversaciones con elementos que el propio organismo considera favorables. Entre ellos están la independencia del Banco de la República, la solidez del sistema financiero y la capacidad que históricamente ha mostrado la economía para enfrentar periodos difíciles.
Ahora el siguiente movimiento ocurrirá fuera del país.
La delegación de Hacienda llegará a Washington después de que el presidente Abelardo De La Espriella pidiera profundizar la cooperación con el organismo internacional.
Será allí donde las conversaciones permitan conocer con mayor claridad hasta dónde llegará el acompañamiento del FMI y, especialmente, si la posibilidad de financiación discutida hasta ahora termina convirtiéndose en una alternativa concreta para el Gobierno colombiano.