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Calidad del aire empeora en Medellín y el Valle de Aburrá: estaciones de monitoreo en amarillo se duplicaron en dos días

Los registros del Siata muestran un aumento de las estaciones con calidad del aire aceptable y una reducción de las que permanecían en verde. La región continúa en periodo de vigilancia preventiva hasta el 24 de octubre.

El Siata reportó más estaciones con calidad del aire aceptable y menos estaciones que permanecían en nivel verde. Foto: cortesía

El Siata reportó más estaciones con calidad del aire aceptable y menos estaciones que permanecían en nivel verde. Foto: cortesía

El aire que respiran los habitantes de Medellín y el Valle de Aburrá muestra señales de deterioro. En apenas dos días, el número de estaciones que registran una calidad aceptable, identificadas con el color amarillo, pasó de seis a catorce, según los reportes del Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá, Siata.


La comparación entre las mediciones del 19 y el 21 de octubre también evidencia una reducción de las estaciones que permanecían en verde, es decir, con buena calidad del aire. Su número pasó de catorce a seis.


Estos cambios ocurren durante el periodo de vigilancia preventiva anunciado por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, que se extenderá hasta el próximo 24 de octubre ante la posibilidad de un incremento en las concentraciones de contaminantes atmosféricos.


En Envigado, por ejemplo, la concentración de material particulado fino PM2.5 pasó de 14 a 26 microgramos por metro cúbico. En la estación Itagüí Concejo aumentó de 13 a 20, mientras que en Caldas subió de 10 a 18.


Medellín también registra variaciones. En Belén, las concentraciones pasaron de 16 a 20 microgramos por metro cúbico y en Robledo aumentaron de 10 a 16.


Estar en verde o amarillo no significa respirar aire libre de riesgos

Aunque los indicadores clasifiquen la calidad del aire como buena o aceptable, esto no significa necesariamente que las concentraciones de contaminantes sean inofensivas para la salud.


El pasado 19 de octubre, el 75 % de las estaciones de monitoreo del SIATA registraban calidad del aire buena. Foto: Siata

Carmen Elena Zapata, jefa del Laboratorio de Calidad del Aire (Calaire) de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, explicó que los promedios utilizados para presentar las mediciones pueden ocultar momentos del día en los que la contaminación alcanza niveles superiores.


"Eso hace que se pierdan los picos que se presentan en la mañana y en la tarde y suaviza la curva, porque saca un promedio", señaló la experta.


Zapata advirtió que los efectos sobre la salud tampoco dependen exclusivamente del color que aparece en los reportes de las estaciones.


"Desde el punto de vista de salud, lo importante es el tiempo de exposición, los antecedentes familiares y el tipo de contaminantes al que está expuesto", precisó.


La investigadora también explicó que los límites establecidos por la normativa colombiana no necesariamente coinciden con las concentraciones recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyos valores de referencia son más estrictos.


Uno de los contaminantes que genera mayor preocupación es el PM2.5, compuesto por partículas microscópicas capaces de ingresar profundamente en los pulmones y afectar el sistema respiratorio.


Los niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares pueden ser especialmente sensibles a sus efectos.


¿Habrá restricciones por la calidad del aire?

Por ahora, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá no ha anunciado medidas extraordinarias de movilidad, como el pico y placa ambiental.



La autoridad ambiental mantiene el seguimiento a las estaciones de monitoreo y a las condiciones meteorológicas que pueden favorecer la acumulación de contaminantes.


La geografía del Valle de Aburrá también influye en este comportamiento. Las montañas que rodean la región dificultan la dispersión de las emisiones durante determinados periodos, especialmente cuando las condiciones atmosféricas limitan la circulación del aire.


Aunque las autoridades han calificado como media-baja la probabilidad de una contingencia, las variaciones registradas en las últimas 48 horas muestran la importancia de continuar vigilando el comportamiento de los contaminantes.


El periodo de seguimiento preventivo se extenderá hasta el 24 de octubre, cuando las autoridades evaluarán las condiciones atmosféricas y la necesidad de adoptar medidas adicionales.



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