Bolivia expulsa a la embajadora de Colombia tras pronunciamientos de Petro sobre la crisis política en ese país
El gobierno de Rodrigo Paz atribuye la crisis, intensificada en las últimas tres semanas, a sectores afines al expresidente Evo Morales.

La determinación se conoció días después de las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre la coyuntura política en Bolivia. Foto: cortesía
La crisis política que atraviesa Bolivia ya generó consecuencias diplomáticas con Colombia. En medio de protestas, bloqueos de carreteras y crecientes cuestionamientos al presidente Rodrigo Paz, el Gobierno boliviano declaró persona non grata a la embajadora colombiana en La Paz, Elizabeth García Carrillo, y dio por terminadas sus funciones en el país.
La decisión se conoció pocos días después de que el presidente Gustavo Petro se pronunciara sobre la situación interna boliviana.
A través de su cuenta de X, el mandatario aseguró que Bolivia vive una “insurrección popular” y expresó la disposición de Colombia para contribuir a una salida pacífica a la crisis.
Las manifestaciones contra Rodrigo Paz ya completan varias semanas. Los bloqueos han afectado el abastecimiento de combustible, alimentos y medicamentos.
Además, la orden de captura y el proceso judicial contra Evo Morales por presunta trata de personas profundizaron la crisis política en Bolivia y desataron nuevas movilizaciones en varias regiones del país.
Organizaciones cercanas al expresidente mantienen fuertes críticas contra el Gobierno actual e incluso, reclaman la salida del mandatario.
En ese contexto, la Cancillería boliviana emitió un comunicado en el que confirmó la salida de la representante diplomática colombiana.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia, la determinación busca proteger principios como la soberanía, la no injerencia en asuntos internos y el respeto mutuo entre los Estados.
El Gobierno boliviano afirmó que cualquier pronunciamiento sobre la situación interna del país debe realizarse con “responsabilidad, prudencia diplomática y pleno respeto a la institucionalidad democrática y constitucional vigente”.
La Cancillería también sostuvo que los conflictos políticos y sociales deben resolverse mediante los mecanismos previstos por la Constitución boliviana y sin intervenciones externas que puedan agravar la polarización.
Además, advirtió que declaraciones provenientes de otros países podrían afectar la estabilidad institucional en un momento de alta tensión política y social.
Bolivia aclara que mantiene relaciones pese a la salida de la embajadora
A pesar de la expulsión de la embajadora, la Cancillería de Bolivia descartó un rompimiento con Colombia.
El comunicado oficial señaló que la medida “no constituye ruptura de relaciones diplomáticas” y tampoco altera los históricos vínculos de amistad, cooperación y respeto entre ambos países.
Bolivia reiteró su disposición de mantener abiertos los canales diplomáticos e institucionales.
Aseguró que la relación bilateral continuará bajo los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
La Cancillería aseguró que seguirá actuando con “responsabilidad, prudencia y firme compromiso” para defender la soberanía nacional.
Durante las últimas semanas, los bloqueos en carreteras estratégicas, las protestas y los enfrentamientos con las autoridades afectaron el suministro de combustible, alimentos y medicamentos.
Mientras seguidores de Morales se movilizan en defensa del exmandatario, sectores sociales también exigen la renuncia de Rodrigo Paz.