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¿Se pueden consumir alimentos después de la fecha de vencimiento? Esto dicen los expertos

Millones de alimentos terminan en la basura por la confusión con las etiquetas. ¿Realmente caducan o aún son seguros?

Foto: Freepik

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¿Es seguro comer alimentos como un yogur, un día después de la fecha impresa en el envase? ¿O usar una salsa que “se venció” el fin de semana pasado? La respuesta no siempre es clara.


Aunque la mayoría de las personas interpreta estas etiquetas como un indicador de seguridad, en realidad suelen señalar únicamente el momento en que los productos empiezan a perder calidad o frescura, no cuando representan un riesgo para la salud.



Sin reglas claras: por qué la fecha de vencimiento varía incluso en productos iguales

Hoy, los fabricantes utilizan diferentes criterios: algunos aplican modelos matemáticos, otros realizan pruebas en condiciones extremas de almacenamiento y varios se limitan a copiar las fechas de la competencia por falta de recursos.


El resultado es que dos productos similares, envasados el mismo día, pueden mostrar fechas de caducidad distintas, lo que aumenta la confusión del consumidor y complica el cumplimiento normativo para la industria.


La única excepción son las fórmulas infantiles, cuyas fechas están estandarizadas y reguladas por el gobierno federal, en países como Estados Unidos. Para los demás alimentos, cada empresa decide su propio método para calcularlas, lo que provoca inconsistencias y dudas entre los consumidores.


Panorama en Colombia: 9,7 millones de toneladas desperdiciadas

En Colombia, el problema del desperdicio de alimentos también es significativo. Según el Departamento Nacional de Planeación (DNP), se pierden alrededor de 9,76 millones de toneladas de comida al año, lo que equivale al 34% de la producción nacional.


La mala interpretación de las fechas de caducidad es uno de los factores que contribuye a esta pérdida, especialmente en los hogares. Sin embargo, los informes disponibles no especifican qué porcentaje del desperdicio corresponde exactamente a este motivo.


Este panorama refleja la necesidad de campañas de educación sobre consumo responsable y de un sistema de etiquetado más claro que ayude a reducir el desperdicio en el país.


El costo del desperdicio de alimentos

La falta de claridad en el etiquetado tiene un efecto directo en el desperdicio de alimentos. Una encuesta de 2025 realizada en Estados Unidos, reveló que el 43% de los consumidores descarta productos que están próximos a vencer, aunque aún sean seguros para el consumo.


Emily Broad Leib, directora de la Clínica de Derecho y Política Alimentarios de Harvard, señaló que los términos “consumir antes de” o “consumir preferentemente antes de” generan más preguntas que respuestas. “¿Se trata de un tema de seguridad o solo de calidad?”, cuestiona, reflejando la incertidumbre de millones de consumidores.


Por ello, algunos estados buscan simplificar las etiquetas. Desde julio de 2026, California adoptará dos categorías únicas: “consumir preferentemente antes de” (para la calidad) y “consumir antes de” (para la seguridad). A nivel federal también se estudia una legislación que unifique criterios.


Qué alimentos requieren más precaución

Los especialistas en seguridad alimentaria coinciden en que muchos productos pueden consumirse después de la fecha impresa sin riesgos. No obstante, ciertos alimentos requieren especial cuidado: carne y mariscos frescos, quesos no pasteurizados, fórmulas infantiles y comidas preparadas en tiendas deben consumirse dentro del tiempo indicado para evitar problemas de salud.


En el caso de la carne cruda, el Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria de EE. UU. advierte que las aves deben cocinarse en un máximo de dos días tras su compra y las carnes rojas en un máximo de cinco.


Otros productos como condimentos, enlatados, aceites o congelados pueden conservarse durante meses o incluso años si se almacenan adecuadamente.


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