Así funciona la escuela de café rodante que está transformando el futuro de cientos de jóvenes en Medellín
En Medellín, el café abre puertas: esta escuela de barismo capacitó a más de 500 jóvenes en riesgo, entregándoles empleo y esperanza de vida.

Fotos: @oneforest.fjb
En Medellín, el café se convirtió en una herramienta de transformación social gracias a la escuela móvil de barismo One Forest, un proyecto que recorre diferentes sectores de la ciudad con dos carritos que enseñan a preparar bebidas de especialidad.
La iniciativa ofrece clases gratuitas principalmente a jóvenes de hogares de adopción, centros de protección y comunidades en riesgo social.
Una idea que nació en la Fundación Juguemos en el Bosque
La escuela de barismo nació en 2019 como parte de la Fundación Juguemos en el Bosque, creada en 2010 por Lucas Velilla de los Ríos y un grupo de amigos para trabajar con niños y adolescentes de instituciones de protección.
La fundación comenzó ofreciendo actividades recreativas, campamentos, salidas culturales y celebraciones, pero al notar las dificultades de los jóvenes que alcanzaban la mayoría de edad sin haber sido adoptados, decidieron crear un programa enfocado en la empleabilidad.
Fue así como surgió One Forest, que en 2020 recibió su primer carrito donado por la Fundación Ramírez Moreno. Aunque la pandemia retrasó el inicio, la idea se consolidó con el apoyo de One Inversión Social en 2023, lo que permitió estructurar un plan de estudios y garantizar la sostenibilidad del proyecto.
Hoy, los beneficiarios no solo aprenden a preparar espresso, latte o capuchino, sino que también reciben formación en atención al cliente, manejo de inventario, manipulación de alimentos, control de caja e inglés básico.
Formación con impacto real, por medio del café
Desde su creación, más de 500 estudiantes han pasado por la escuela, y cerca de 150 lo han hecho desde la alianza con One Inversión Social. Varios de ellos encontraron empleo en cafeterías reconocidas como Urbania, Raw Paw y Cafés de Origen, mientras que otros trabajan en los eventos corporativos y privados que los carritos atienden para financiar el programa.

Uno de los casos más destacados es el de Santy Úsuga, hijo de caficultores de Santa Elena, quien se capacitó en One Forest y hoy combina su trabajo como barista con estudios universitarios y un emprendimiento familiar de café. “He mejorado mi técnica y mi seguridad. Incluso viajé a Cartagena a un evento empresarial gracias a la confianza que me dieron”, contó Usuga en entrevista con El Espectador.
Además de jóvenes, el programa también abre espacios a mujeres en situación de prostitución, quienes encuentran en el barismo una opción de sustento. Recientemente, con apoyo de la fundación Vibra Alta de J. Balvin, nueve mujeres iniciaron clases dentro de la escuela móvil.
Un modelo basado en alianzas
El éxito de One Forest radica en la articulación con fundaciones, empresas y organizaciones internacionales como Engim y Zakat Foundation of America, que apoyan la profesionalización de jóvenes y la siembra de café en alianza con la Corporación PAN. Casi 8.000 plantas darán su primera cosecha en octubre, fortaleciendo el vínculo entre formación y producción sostenible.
El programa también incorpora acompañamiento psicosocial y un enfoque de valores, con el fin de que los estudiantes desarrollen no solo habilidades técnicas, sino también capacidades emocionales y sociales para enfrentar los retos de la vida adulta.
Café que cambia realidades
Actualmente, los carritos recorren barrios populares, asentamientos y espacios públicos de Medellín. En cada lugar, el café se convierte en una excusa para compartir conocimiento, construir comunidad y abrir oportunidades.
Para la fundación, el objetivo es que One Forest se convierta en el modelo de sostenibilidad de su labor social. Empresas, familias y ciudadanos pueden sumarse contratando los servicios de los carritos, comprando café, becando estudiantes o haciendo donaciones.
El sueño, como lo describe Lucas Velilla, es claro: “Queremos que cada taza de café represente una oportunidad de vida”.