Niños de Santa Elena crearon un mariposario con tecnología para cuidar la biodiversidad de Antioquia
El mariposario usa sensores para estudiar su entorno. Descubra cómo estudiantes convirtieron su aula en un laboratorio natural.

Estudiantes de la Escuela Rural de Santa Elena crearon un mariposario con sensores para aprender sobre biodiversidad y tecnología. Fotos: Secretaría de Educación Medellín.
En el corregimiento Santa Elena de Medellín, un grupo de estudiantes convirtió una pregunta sobre su territorio en un proyecto que reúne tecnología, biodiversidad e innovación. Los alumnos de quinto grado de la Escuela Rural de Santa Elena desarrollaron un mariposario en el que utilizan herramientas digitales para conocer y cuidar las especies que habitan en la zona.
La iniciativa surgió como parte del programa Generación Tech de Ruta N, una estrategia que busca acercar la ciencia y la tecnología a estudiantes de Medellín. Durante el proceso, los niños aprendieron conceptos de programación y trabajaron con sensores capaces de recopilar información del ambiente donde viven las mariposas.
El proyecto permitió que los estudiantes observaran de cerca el ciclo de vida de estos insectos y reconocieran las condiciones necesarias para su desarrollo. De esta manera, el mariposario se convirtió en un espacio de aprendizaje sobre la riqueza natural del corregimiento.
Un mariposario para aprender sobre ciencia y naturaleza
Uno de los objetivos principales fue identificar las especies de mariposas presentes en el territorio y aportar a su conservación. Para esto, los estudiantes incorporaron herramientas tecnológicas que les ayudan a monitorear variables como: temperatura, humedad, movimiento y presencia de mariposas.
Según la información entregada por la Secretaría de Educación de Medellín, los alumnos aprendieron a interpretar los datos obtenidos por los sensores para relacionarlos con las condiciones ambientales del espacio.

Isabela Manco, una de las estudiantes participantes, explicó que la experiencia le permitió aprender sobre tecnología y sobre estos animales. “Hemos practicado mucho con inteligencia artificial, el trabajo colaborativo y el respeto por los animales”, afirmó.
Además del aprendizaje técnico, el proyecto busca que los estudiantes reconozcan la importancia de proteger la biodiversidad que los rodea y comprendan que su territorio puede ser un escenario para desarrollar soluciones con ayuda de la ciencia.
Tecnología para cuidar la biodiversidad en Medellín
El desarrollo de este mariposario hace parte de los proyectos impulsados por Generación Tech de Ruta N, programa que durante 2026 llegó a 6.000 estudiantes de más de 200 colegios públicos y privados de Medellín.
La estrategia busca que niñas, niños y jóvenes tengan acercamientos prácticos a áreas como programación, inteligencia artificial y herramientas tecnológicas para resolver situaciones relacionadas con su entorno.

Desde Ruta N destacaron que este tipo de iniciativas permiten que los estudiantes conviertan sus inquietudes sobre el territorio en proyectos que integran conocimiento e innovación.
El caso de la Escuela Rural de Santa Elena evidencia cómo un espacio dedicado a observar mariposas puede transformarse en un laboratorio donde los estudiantes aprenden sobre naturaleza y tecnología al mismo tiempo.