Fue una de las ciudades latinoamericanas más ricas del mundo: tuvo tanta plata que podía “construir un puente hasta España”
La UNESCO la declaró Patrimonio en riesgo en 2014 y hoy sobrevive. Descubre una de las ciudades más ricas del mundo.

Conozca la historia que guarda esta ciudad de Bolivia. Capturas de pantalla del video de PlanetaJuan.
En Sudamérica se repite con frecuencia una idea: que un país con abundantes recursos naturales puede alcanzar una enorme riqueza si hay buena administración. Sin embargo, la historia demuestra que poseer grandes reservas no necesariamente garantiza prosperidad permanente. La ciudad de Potosí, en Bolivia, representa uno de los ejemplos más sorprendentes sobre esta contradicción siendo una de las ciudades más ricas del mundo.
A casi 5000 metros sobre el nivel del mar se levanta el Cerro Rico, una montaña que con la extracción de plata llegó a alimentar la economía del Imperio español y a transformar el comercio internacional.
Siglos después, todavía trabajan mineros que se enfrentan a condiciones de alto riesgo porque dependen de la extracción para sobrevivir.
El creador de contenido Planeta Juan recorrió este lugar y explicó tanto la dimensión histórica de la montaña como la realidad de quienes continúan ingresando a sus profundidades.
Potosí: fue una de las ciudades más ricas del mundo
La ciudad la fundaron en 1545 después de descubrir las grandes vetas de plata del Cerro Rico. Según explica PlanetaJuan, en la época de mayor auge Potosí llegó a tener alrededor de 150.000 habitantes y alcanzó una importancia económica superior a la de grandes ciudades europeas del momento.
Según el video, por la cantidad de plata extraída se decía que se podía construir un puente de plata entre Potosí y España. Sin embargo, buena parte de ese metal terminó convertido en un objeto importante en la historia de la economía mundial: el real de a ocho. Esta moneda de plata circuló en Asia, América y Europa.
La Casa de la Moneda y una divisa que recorrió el mundo
La historia todavía puede conocerse en la Casa de la Moneda de Potosí, uno de los edificios emblemáticos de la ciudad.
Planeta Juan muestra las máquinas antiguas utilizadas para transformar los lingotes de plata y fabricar las monedas. Parte de estos mecanismos funcionaban mediante la fuerza de mulas que accionaban grandes sistemas de laminado.
Sin embargo, la actualidad que muestra Planeta Juan contrasta con la época de abundancia. Durante su recorrido dentro de la mina, descendió cerca de 200 metros dentro del Cerro Rico y atravesó túneles estrechos y zonas con poca ventilación.
Según el video, gran parte de la minería en Bolivia tiene poca regulación. Los trabajadores enfrentan riesgos de derrumbes, caídas y exposición a condiciones perjudiciales dentro de los túneles. Incluso, trabajo infantil, debido a la facilidad de entrar en espacios reducidos.
El “Tío”, la figura a la que los mineros piden protección en la mina de esta ciudad boliviana
Por otro lado, la relación de los trabajadores con la montaña está atravesada por prácticas culturales que permanecen vigentes. En los túneles aparece una figura conocida como el “Tío” o “Tío Jorge”, una figura que mezcla creencias indígenas y españolas.
Además, los mineros consideran esta figura como protectora de quienes trabajan bajo tierra. Los mineros dejan en su “altar”, hojas de coca, cigarrillos y alcohol, a cambio de seguridad y buenos resultados durante la extracción. Según el video, la figura surgió de la mezcla entre creencias indígenas y españolas.
Finalmente, es increíble que cinco siglos después del descubrimiento de sus reservas de plata, Potosí continúe dependiendo del mismo cerro que alguna vez la convirtió en uno de los centros económicos más importantes del mundo.