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Este municipio tiene una piedra gigante que compite con la del peñol y pocos la conocen

En el norte de Antioquia hay un peñón de granito que pocos han explorado. Está rodeado de niebla, montañas y fiestas campesinas.

Fotos: Antioquia es Mágica - Ecoglobal - Redes Sociales

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El monolito oculto en Antioquia que podría competir con la Piedra del Peñol

En medio de montañas ganaderas, niebla espesa y caminos rurales de tierra, existe un coloso rocoso que ha sido testigo del tiempo sin levantar tanto revuelo como su “hermana” famosa en Guatapé. Un peñón de 72 metros de altura se alza majestuoso, casi secreto, formando parte del mismo cuerpo geológico que dio origen a la famosa Piedra del Peñol: el batolito antioqueño.



Se trata de un monolito de granito, esculpido por millones de años, que permanece casi en silencio mientras a su alrededor crece un pequeño municipio de alma campesina, rutas verdes, producción lechera y fiestas que celebran el río y la tradición ganadera.


Un gigante de piedra con alma propia

Este peñón, aún sin escalinatas ni publicidad turística, emerge con naturalidad entre los potreros y colinas. Quienes lo han visitado aseguran que la caminata hasta su base es un encuentro con la niebla, el verde intenso y la tranquilidad de lo rural. Desde lo alto, si el día lo permite, se abren vistas a campos infinitos, pequeñas fincas y un pueblo que combina tradición con paisaje.



Lo más sorprendente es que, como la Piedra del Peñol, esta formación también pertenece al batolito antioqueño, una masa geológica subterránea que se ha manifestado en diferentes puntos del departamento, creando esculturas naturales de gran tamaño y valor científico.


Un pueblo entre ríos y tradiciones

A tan solo 90 minutos de Medellín, este municipio norteño, Entrerríos,  se ha mantenido como un destino para quienes buscan silencio, pasto húmedo bajo los pies y el canto de las aves. Su nombre tiene que ver con la geografía: está entre dos ríos, lo cual le ha dado identidad y abundancia hídrica.



Este lugar también es sede de unas celebraciones muy queridas: la fiesta principal y más tradicional son las Fiestas del Paisaje que se celebran anualmente en el mes de junio, destacando la belleza natural del municipio, sus raíces campesinas, la música, la cultura y la gastronomía típica. 


Rincones que invitan a quedarse

Quienes llegan atraídos por el monolito, descubren rápidamente que hay más razones para quedarse. Entre los sitios imperdibles están:


  • Represa Rio Grande II. Se encuentra entre la vía que conecta San Pedro y Entrerríos.  Este embalse es un atractivo natural popular del municipio, conocido por la belleza de su paisaje y la posibilidad de disfrutar de caminatas y el contacto con la naturaleza. 
  • El Parque Principal, donde se siente el ritmo lento del pueblo, el café colado y las tardes sin prisa.
  • El Museo Etnográfico, pequeño pero cargado de memoria histórica.
  • Miradores rurales, perfectos para ver los amaneceres sobre un mar de neblina.

Quizá no tenga todavía la fama de la Piedra del Peñol, pero con cada paso que se da hacia él, se descubre un Antioquia más íntimo, más verde y más auténtico.


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