¿Cómo saber si un bosque realmente se está recuperando? Más de mil mariposas dieron pistas en Antioquia
Las mariposas en Jardín permitieron comparar tres tipos de bosque y detectar cuál se acerca más al ecosistema original.

Fotos: ALEX WILD, NAT GEO
Más de mil mariposas en Jardín se convirtieron en una herramienta para entender qué está pasando con zonas de bosque que durante años estuvieron intervenidas y que ahora atraviesan procesos de recuperación.
El estudio se realizó en la Reserva Natural El Centello, ubicada en este municipio del Suroeste antioqueño, donde investigadores observaron cómo cambia la diversidad de estos insectos según las condiciones del ecosistema.
La investigación buscó ir más allá de contar especies. El propósito fue comparar ambientes con distintos procesos de recuperación y determinar qué tan cerca pueden estar de las condiciones propias de un bosque que conserva su estructura natural. Para ello se analizaron bosques nativos, zonas en regeneración natural y terrenos sometidos a restauración activa mediante la siembra de árboles.
¿Por qué las mariposas pueden revelar la salud de un bosque?
Las mariposas funcionan como bioindicadores, es decir, organismos cuya presencia, ausencia y diversidad permiten obtener pistas sobre el estado de un ecosistema.
Estos insectos responden con rapidez a transformaciones ambientales y, además, muchas de sus orugas dependen de plantas específicas para alimentarse durante su desarrollo.
Esa relación estrecha con la vegetación permite observar cambios que no siempre son evidentes a simple vista. Si determinadas plantas desaparecen o las condiciones ambientales se modifican, algunas especies de mariposas también pueden disminuir o dejar de encontrarse en una zona. Por esa razón, estudiarlas aporta información útil para evaluar procesos de restauración de bosques.

“Cuando se conservan las mariposas se puede conservar el resto de las especies que habitan en la misma región”, explicó Zambrano en la entrevista divulgada por Radio UNAL Medellín. La diversidad encontrada puede convertirse así en una referencia para conocer cómo responde el ecosistema a las acciones de conservación.
Más de mil mariposas en Jardín: así se hizo la investigación
Para desarrollar el estudio en la Reserva Natural El Centello, los investigadores realizaron cuatro salidas de campo. Durante las jornadas instalaron trampas suspendidas de los árboles y utilizaron redes entomológicas para registrar ejemplares presentes en los diferentes tipos de cobertura vegetal analizados.
Las actividades comenzaban aproximadamente a las 8:30 de la mañana y se extendían hasta las 4:30 de la tarde. A partir de los ejemplares estudiados fue posible comparar la riqueza y composición de especies entre el bosque nativo y las zonas que actualmente atraviesan distintos procesos de recuperación.
Los resultados muestran que existen avances, aunque las condiciones todavía no son iguales en todos los ambientes. El bosque nativo continúa presentando diferencias en cuanto a riqueza de especies frente a las áreas intervenidas, lo que evidencia que recuperar las características originales de un ecosistema es un proceso progresivo.
La regeneración natural mostró una mayor cercanía al bosque original
Uno de los principales resultados fue que las áreas sometidas a regeneración natural son las que más se están acercando a las condiciones observadas en el bosque nativo. Estas son zonas donde la vegetación vuelve a establecerse principalmente por procesos naturales, sin depender exclusivamente de la plantación directa de árboles.
La investigación también analizó terrenos con restauración activa, donde se han sembrado especies vegetales para ayudar a recuperar la cobertura boscosa.
La comparación entre ambos modelos permite entender cómo responden las especies y qué estrategias resultan más adecuadas según las características de cada territorio.
Los hallazgos aportan nuevos elementos para orientar procesos de conservación de los bosques altoandinos en el Suroeste antioqueño. El estudio de las mariposas permite seguir observando cómo avanzan estos ecosistemas y qué tan cerca están las zonas recuperadas de volver a albergar una diversidad semejante a la de un bosque nativo.