Este es el municipio antioqueño con nombre portugués y paisajes de postal que debes visitar
Belmira, entre montañas y neblina, ofrece paisajes únicos, calma y naturaleza. Su nombre en portugués significa “bello paisaje”, y lo cumple.

Fotos: Antioquia es Mágica
A solo 68 kilómetros de Medellín, en la subregión Norte del departamento, se encuentra Belmira, un municipio que combina la tradición antioqueña con una geografía privilegiada. Su altitud, de más de 2.500 metros sobre el nivel del mar, lo convierte en uno de los pueblos más fríos de Antioquia, ideal para quienes buscan escapar del calor y sumergirse en un ambiente sereno, casi mágico.

Un origen con acento portugués
El nombre "Belmira" proviene del portugués y se traduce como "bella vista" o "hermoso panorama". Fue fundado oficialmente en 1883 y desde entonces ha conservado su aire de pueblo tranquilo, con calles empedradas, casas coloridas y gente amable que todavía conversa en las esquinas y saluda a los forasteros con naturalidad.
Su historia está marcada por la ganadería, la agricultura y más recientemente, por el turismo ecológico, gracias a la riqueza natural que lo rodea.

Paraíso hídrico: nacimientos, charcos y ríos
Belmira hace parte de la cuenca alta del río Chico y es reconocido por su abundancia de nacimientos de agua. Aquí nace también el río San Andrés, afluente del río Cauca, y se encuentran las fuentes del río Grande, que abastece a buena parte del Valle de Aburrá.
Uno de los planes imperdibles es visitar el Charco El Espinal, una piscina natural de aguas frías y transparentes rodeada de verdes intensos. También puedes caminar hasta los Altos de Santa Inés, donde la vista panorámica recompensa cada paso.
Senderismo, pesca y avistamiento de aves
Además, es un sitio ideal para la pesca deportiva y la pesca artesanal de trucha arcoíris, un producto estrella de la región. Incluso hay restaurantes familiares donde puedes pescar tu propio almuerzo.

Belmira se ha consolidado como destino para los amantes de la naturaleza. Sus senderos rurales conducen a cascadas, bosques de niebla y miradores impresionantes. La biodiversidad es protagonista: aquí se pueden observar especies como el cucarachero paisa, el gallito de roca y hasta colibríes raros en temporada.
El Festival de la Trucha y otras celebraciones
Si visitas Belmira en julio, podrás disfrutar del Festival de la Trucha, una celebración que reúne gastronomía, música, muestras culturales y concursos. Es una excelente oportunidad para probar preparaciones tradicionales y apoyar a productores locales.
Otras fechas clave son las Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Carmen (julio) y la Semana Santa, que se vive con fervor y devoción.
¿Cómo llegar?
Desde Medellín puedes tomar un bus desde el Terminal del Norte (trayecto de unas 2.5 horas) o llegar en carro particular por la vía San Pedro de los Milagros - Entrerríos - Belmira. El camino, aunque montañoso, ofrece paisajes impresionantes. Se recomienda llevar ropa abrigada y calzado cómodo.

Un tesoro escondido que merece ser descubierto
Belmira es mucho más que un nombre bonito: es un refugio natural donde el tiempo parece pasar más despacio. Perfecto para una escapada de fin de semana, para meditar, para caminar, para respirar. En tiempos donde todo va de prisa, Belmira ofrece justo lo contrario: la posibilidad de detenerse y contemplar.