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Así maridan el vino con lechona, ajiaco y encocados: la tendencia que crece en Colombia

Desde sopas del interior hasta pescados del Caribe, el vino gana terreno como aliado inesperado de la cocina colombiana. Descubre por qué.

Esta es la nueva tendencia que está surgiendo de maridar la gastronomía colombiana con vino.

Esta es la nueva tendencia que está surgiendo de maridar la gastronomía colombiana con vino.

Durante años, el vino fue visto en Colombia como un lujo, algo reservado para ocasiones especiales. Sin embargo, esa percepción está cambiando. Cada vez más expertos invitan a romper los mitos y explorar el maridaje entre vino y comida típica colombiana, una tendencia en auge que busca realzar los sabores tradicionales del país con esta bebida milenaria.


Una de esas voces es la de la colombiana Michelle Morales, sommelier profesional, quien desde escenarios como Expovinos ha demostrado cómo platos como la lechona, el ajiaco, los encocados o la bandeja paisa pueden encontrar en el vino un complemento ideal, siempre que se elija el estilo adecuado.



Vino tinto para los sabores intensos

En una nota para la Revista Impacta, Michelle Morales explicó que muchos platos colombianos son ricos en grasa, condimentos y proteína, lo que los hace altamente compatibles con vinos de cuerpo medio o alto. Por ejemplo, carnes asadas, chorizos o tamales maridan bien con vinos tintos estructurados, ricos en taninos y acidez.


“El maridaje no es una regla estricta. Aunque siempre se ha dicho que las carnes van con tintos y los pescados con blancos, lo importante es probar y encontrar combinaciones que funcionen para cada persona”, afirmó Morales.


Esta idea también la respalda Catalina Rúgeles, otra sommelier reconocida, según Vanguardia, subrayó que la cocina colombiana, con sus preparaciones de larga cocción y su bajo uso de picante, tiene una gran afinidad con el vino. “El vino no debe ser un lujo lejano, sino parte de nuestra cotidianidad gastronómica”, dijo.


Vinos blancos y rosados para frescura y equilibrio

Para platos de la costa, como pescados, ceviches o fritos, Morales recomienda vinos blancos con buena acidez, como el verdejo o el chardonnay, y rosados de cualquier cepa como opción versátil. Viñas como Pinta Negra, de Portugal, ofrecen opciones blancas con uvas como Fernão Pires y Arinto, ideales para acompañar encocados, sopas, arepas y hasta carimañolas o aborrajados.


Por su parte, el Pinta Negra, con opciones blancas, hecho con Castelão y Aragonêz, marida con platos como la posta negra cartagenera, la sobrebarriga santandereana o la ternera a la llanera, gracias a sus notas de frutos negros y especias.


Una tendencia que llegó para quedarse

Cada vez más consumidores colombianos están descubriendo que el vino puede mejorar la experiencia culinaria diaria. Ya no se trata de beber solo en cenas formales, sino de integrar esta bebida con identidad cultural en la rutina y redescubrir los sabores locales desde otra perspectiva.


Como concluye Michelle Morales: “Lo importante es perder el miedo, ensayar y encontrar ese vino que eleve tu plato favorito”.


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