Así es el kodkod, el felino salvaje más pequeño de América que casi nadie logra ver
El kodkod mide menos de medio metro y pesa hasta 3 kg. Vive en bosques de Chile y Argentina. Descubre por qué casi nadie logra verlo.

A simple vista, podría confundirse con un gato doméstico, pero en realidad se trata de un depredador salvaje adaptado a la vida en densos ecosistemas forestales. Fotos: redes sociales
Entre los bosques templados del sur de Chile y algunas zonas cercanas de Argentina habita uno de los felinos más discretos del continente: el kodkod, también conocido como guiña.
Este animal destaca por su tamaño diminuto. Un ejemplar adulto mide entre 40 y 52 centímetros de largo corporal, mientras que su cola alcanza entre 19 y 25 centímetros. Su peso oscila entre 1,5 y 3 kilogramos, lo que lo convierte en el felino más pequeño de América y uno de los más pequeños del mundo, según datos recopilados por organizaciones de conservación y estudios zoológicos.
A pesar de su tamaño, el kodkod ha desarrollado habilidades que le permiten sobrevivir en ambientes complejos. Su agilidad para trepar árboles, su actividad nocturna y su capacidad de camuflarse entre la vegetación densa hacen que verlo en libertad resulte poco común.
Un cazador nocturno que se mueve entre sombras
El kodkod vive principalmente en bosques templados húmedos y áreas con matorrales densos. Este entorno le ofrece refugio frente a depredadores y condiciones ideales para cazar pequeñas presas.
Su comportamiento es mayoritariamente nocturno. Durante la noche sale a buscar alimento y se desplaza entre troncos, ramas y sotobosque con gran sigilo. Debido a este estilo de movimiento lo han comparado con un “fantasma del bosque”, ya que rara vez se deja ver.
Especialistas en fauna silvestre explican que su dieta incluye pequeños roedores, aves y otros animales de tamaño reducido. La combinación de velocidad, tamaño compacto y capacidad para trepar lo convierte en un depredador eficiente dentro de su ecosistema.
La discreción también forma parte de su estrategia de supervivencia. El patrón moteado de su pelaje le permite mezclarse con el entorno y pasar desapercibido incluso a corta distancia.
Las amenazas que enfrenta este pequeño felino
Aunque su apariencia pueda parecer inofensiva, el kodkod enfrenta varios desafíos para sobrevivir en su hábitat natural.
La principal amenaza proviene de la pérdida de hábitat, causada por la expansión agrícola, la tala de bosques y el crecimiento de zonas habitadas. Estas transformaciones reducen los espacios donde el animal puede refugiarse y encontrar alimento.
Otro problema frecuente surge en áreas rurales, donde algunas personas lo responsabilizan por ataques a gallineros. Estos conflictos con humanos pueden provocar persecuciones o eliminación de ejemplares.
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la especie se encuentra clasificada a nivel global en la categoría de “Preocupación menor” (LC). Sin embargo, especialistas advierten que esta clasificación no significa ausencia de riesgo.
En distintos territorios de Chile y Argentina, evaluaciones locales pueden ubicar al kodkod en categorías de mayor vulnerabilidad debido a la presión sobre su hábitat y a la fragmentación de los bosques donde vive.