Urabá revive la carpintería naval con La CocoBalé, el barco artesanal hecho a mano por jóvenes
Urabá revive su tradición naval con La CocoBalé, barco a vela construido por un maestro y seis jóvenes que ya surca las aguas del golfo.

Fotos:Min cultura | Redes sociales
Urabá vivió un acontecimiento especial con el bautizo y primera navegación de La CocoBalé, una embarcación a vela de seis metros de eslora y dos de manga que simboliza el renacer de la carpintería naval en Antioquia.
Durante un año, en un astillero de Turbo, un maestro constructor guió a seis aprendices en la recuperación de un oficio ancestral: la construcción artesanal de barcos de madera.
El resultado fue celebrado el pasado 31 de agosto del presente año, con una ceremonia en la playa que incluyó brindis, exposición del proceso y un emotivo momento cuando el barco tocó por primera vez el agua.
El proyecto fue liderado por la Corporación Social y Cultural CocoBalé, que busca rescatar los saberes tradicionales de la región y transmitirlos a nuevas generaciones a través de experiencias prácticas y pedagógicas.
Una tradición que vuelve a navegar
Turbo concentra hoy la mayor flota de lanchas de cabotaje en madera de Colombia. Ni Cartagena ni Tumaco tienen un número similar, lo que convierte al municipio en un epicentro de esta práctica. Sin embargo, la llegada de materiales industriales y la fabricación mecanizada redujeron el alcance de la carpintería de ribera, también conocida como ebanistería de ribera, hasta casi desaparecer.

La directora de CocoBalé, Ruth Cantillo, explicó que el proyecto nació tras investigar la tradición costera y comprobar que en Turbo aún sobreviven algunos maestros dedicados a la reparación de embarcaciones.
Con la idea de no dejar perder ese legado, se apostó por construir un barco desde cero bajo el modelo de Escuela Taller, donde los jóvenes aprenden directamente de la experiencia de un maestro en un entorno práctico.

El encargado de liderar este proceso fue Luis Miguel Coneo, último heredero de una dinastía de constructores navales en Urabá. Junto a los aprendices, combinó diseños tradicionales con innovaciones hasta dar forma a La CocoBalé, una barcaza estable y ligera pensada para navegar en aguas tranquilas del golfo.
Urabá impulsa sueños marítimos y una futura escuela de barcos
El estreno de La CocoBalé no fue simbólico: navegó durante hora y media impulsada por los vientos del Darién. El momento incluyó la participación de unos 15 niños, quienes se subieron a bordo y convirtieron la travesía en un ejercicio de pedagogía sobre el mar y la tradición.
El vicepresidente de la fundación y coordinador del proyecto, el sociólogo holandés Gerard Martin, destacó la estabilidad de la embarcación y la emoción compartida entre los asistentes: “Es un barco cómodo, amplio, y ver la reacción de la gente confirma la importancia de este trabajo”.
Pero el proyecto apenas comienza. El siguiente reto será restaurar una canoa de seis metros con más de 40 años de antigüedad, replicar su diseño y formar una pequeña flotilla artesanal. A largo plazo, el objetivo es construir una embarcación con capacidad para 35 pasajeros que conecte Turbo con Santa María del Darién, consolidando así un proceso de formación, recuperación cultural y proyección turística para la región.