Entretenimiento

Una de las mayores necrópolis del mundo está en Colombia: esconde 162 tumbas que alcanzan los 7 metros bajo tierra

La necrópolis de Tierradentro conserva 162 tumbas monumentales precolombinas bajo las montañas del Cauca. Descubre su historia aquí.

Los hipogeos de Tierradentro forman una de las necrópolis precolombinas más importantes de América. Fotos: UNESCO

Los hipogeos de Tierradentro forman una de las necrópolis precolombinas más importantes de América. Fotos: UNESCO

En las montañas del Cauca existe un patrimonio que no se descubre únicamente recorriendo el paisaje, sino descendiendo varios metros bajo tierra. Se trata de Tierradentro, en el municipio de Inzá, donde antiguas sociedades prehispánicas construyeron complejas cámaras funerarias directamente sobre la roca. Cauca Patrimonio Cultural destaca este lugar como una de las mayores necrópolis del mundo, debido a la concentración y características de sus tumbas subterráneas.


Su importancia trasciende las fronteras de Colombia. La UNESCO señala que esta zona reúne la mayor concentración conocida de tumbas monumentales precolombinas de pozo con cámaras laterales, conocidas como hipogeos. Estas construcciones permiten aproximarse a las prácticas funerarias, la organización social y las expresiones artísticas de las comunidades que ocuparon este territorio de los Andes antes de la llegada de los europeos.


El reconocimiento internacional llegó en 1995, cuando el Parque Arqueológico Nacional de Tierradentro ingresó a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Su valor no está determinado únicamente por la cantidad de estructuras conservadas, sino también por la complejidad arquitectónica y artística que alcanzaron quienes las construyeron.


Tumbas bajo tierra que parecen grandes viviendas

Los hipogeos de Tierradentro fueron elaborados principalmente entre los años 600 y 900 d. C., de acuerdo con la UNESCO. Para construirlos, sus autores excavaron la roca volcánica y crearon pozos con escaleras que conducen hasta cámaras funerarias.


Algunas estructuras alcanzan cerca de 12 metros de ancho y 7 metros de profundidad, dimensiones que muestran el nivel de planeación requerido para este tipo de arquitectura.


La UNESCO explica que varios espacios fueron concebidos de manera similar al interior de grandes viviendas, estableciendo una relación simbólica entre las casas de los vivos y los lugares destinados a los muertos.

Una vez bajo tierra, las cámaras revelan otros detalles. En algunas permanecen columnas, nichos y decoraciones realizadas con pinturas rojas y negras sobre fondos claros, además de diseños geométricos y representaciones antropomorfas y zoomorfas.


Estas estructuras estaban relacionadas con entierros colectivos secundarios, una práctica en la que los restos humanos eran depositados posteriormente en las cámaras funerarias. Para los investigadores, las características de los espacios proporcionan información sobre las formas de entender la muerte, los ancestros y la continuidad de la vida entre las sociedades que ocuparon la región.


Cinco sectores arqueológicos de una necrópolis prehispánica en el Cauca


Recorrer Tierradentro implica desplazarse entre diferentes puntos de una zona montañosa. El Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), entidad que administra el parque, identifica cinco sectores principales: Segovia, El Duende, San Andrés, El Aguacate y El Tablón. Los primeros concentran hipogeos, mientras que El Tablón se distingue por la presencia de esculturas de piedra conservadas en el lugar.


El parque también cuenta con un Museo Arqueológico y un Museo Etnográfico, espacios que permiten relacionar los vestigios del pasado con el contexto natural, social y cultural de la región. Actualmente, el territorio continúa habitado por comunidades indígenas nasa, campesinas y afrodescendientes, de acuerdo con el ICANH.


La conservación continúa siendo uno de los principales retos de este patrimonio. En agosto de 2026, el ICANH informó que un proyecto desarrollado durante un año permitió documentar 13 hipogeos en estado crítico e intervenir cinco de ellos, con participación de conservadores, ingenieros, geólogos, una arquitecta, un biólogo y un artista plástico.


De esta manera, el Parque Arqueológico Nacional de Tierradentro continúa revelando, más de 1.400 años después, cómo una sociedad prehispánica transformó la montaña en un complejo espacio destinado a sus muertos y dejó bajo tierra uno de los testimonios arqueológicos más particulares de Colombia y América.




Temas relacionados