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¿Qué materias veían? Así era un programa académico en Antioquia hace 150 años

Este era el pensum de la Escuela de Artes y Oficios en 1871: así se formaban los técnicos de Antioquia hace 150 años

Para ponerse a la vanguardia de la industrialización, Antioquia creó la escuela de artes y oficios en 1871. Imágen del porgrama Más allá del tiempo de Teleantioquia

Para ponerse a la vanguardia de la industrialización, Antioquia creó la escuela de artes y oficios en 1871. Imágen del porgrama Más allá del tiempo de Teleantioquia

En 1871, en pleno auge de la modernización, la Escuela de Artes y Oficios de Medellín abría sus puertas como uno de los proyectos educativos más ambiciosos del siglo XIX en Colombia. Impulsada por el presidente del Estado Soberano de Antioquia, Pedro Justo Berrío, esta institución buscaba formar una nueva clase de trabajadores técnicos que acompañara el desarrollo industrial de la región.


La Escuela no era solo un taller. Fue concebida como una combinación de disciplina, técnica y conocimiento teórico, bajo un plan de estudios que duraba tres años, exigía dedicación total y funcionaba de lunes a sábado


Revive esta historia completa en este capítulo de Más allá del tiempo:


¿Qué se enseñaban en Antioquia hace 150 años?

El programa académico de la Escuela de Artes y Oficios se dividía en dos grandes bloques: uno teórico, liderado por el matemático francés Eugenio Lutz, y otro práctico, a cargo del ingeniero alemán Enrique von Huwel.


Los contenidos teóricos incluían materias como:


  • Dibujo técnico
  • Matemáticas
  • Geometría
  • Gramática
  • Contabilidad

En el componente práctico, los jóvenes aprendían:


  • Carpintería y ebanistería
  • Fundición
  • Cerrajería
  • Mecánica
  • Tallado en madera, forja, moldeo, grabado, litografía y albañilería

Los estudiantes no sólo desarrollaban habilidades manuales, sino que recibían una base científica que les permitía comprender los fundamentos de sus oficios.


Requisitos estrictos:

La admisión no era para cualquiera. Los aspirantes debían tener entre 14 y 18 años, gozar de buena salud, buena conducta y comprometerse a completar los tres años de estudio. Además, la educación era exclusiva para hombres.


La formación no se limitaba a lo técnico: había una fuerte orientación hacia la moral religiosa. Las jornadas iniciaban con misa y cualquier falta podía ser castigada con medidas que hoy serían inaceptables: desde quitar el almuerzo o el recreo, hasta arresto de varios días o incluso expulsión definitiva.


Un proyecto educativo en medio de tensiones sociales

La Escuela de Artes y Oficios nació con la intención de "civilizar" a los sectores populares mediante la disciplina del trabajo. Pero este enfoque no estuvo exento de conflictos.


Los artesanos tradicionales vieron en la escuela una competencia desleal, ya que los productos fabricados allí eran de buena calidad y se vendían a bajo costo. Las tensiones con el gremio llevaron al cierre temporal del centro educativo entre 1887 y 1892.


La reapertura vino con una reforma que amplió su oferta académica y profundizó su rol en la naciente industria regional.


Este contenido se realiza con recursos del Fondo Único de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones - FUTIC.


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