Estos son los mensajes secretos que dejaron los primeros habitantes de Antioquia hace más de 7.000 años, ¿qué querían decir?
Más de 600 grabados milenarios podrían esconder un conocimiento dejado por los primeros habitantes de Antioquia

Petroglifos de Itagüí descubiertos hace más de 50 años. Foto: corporacionsipah.org
Los primeros habitantes de Antioquia dejaron mensajes grabados en piedra que siguen desconcertando a arqueólogos, investigadores y comunidades. Se trata de los petroglifos de Támesis, un municipio en el Suroeste del departamento, donde las rocas parecen susurrar secretos de hace más de 7.000 años. Pero, ¿qué significan estas figuras talladas?, ¿quiénes las hicieron? Y, lo más inquietante: ¿eran realmente humanos?
Grabados milenarios en un campo de piedra, la herencia de los primeros habitantes de Antioquia:
En la vereda El Rayo, una de las zonas con mayor concentración de petroglifos en Antioquia, se han documentado aproximadamente 613 piedras grabadas. Muchas de ellas con formas geométricas, figuras humanas, espirales y elementos que algunos relacionan con portales, mapas astronómicos y hasta señales de otros mundos.
Este sitio ha sido bautizado como la “Tierra del siempre volver”. No solo por su energía particular, sino también por el fuerte interés que despierta tanto en estudiosos como en curiosos. No es extraño, pues entre sus rocas aparece una figura con rasgos humanoides que muchos han relacionado con un ser extraterrestre, acompañado de lo que parece una nave espacial tallada en piedra.
Según el Museo Cártama, ubicado en Támesis, la figura de este supuesto ser de otro mundo ha sido interpretada como parte de la cosmovisión indígena. Pero su forma y ubicación han despertado teorías que trascienden lo arqueológico.
El lenguaje perdido de los petroglifos:
La palabra petroglifo viene del griego y significa “piedra tallada”. Son figuras hechas sobre rocas por culturas ancestrales que, según los antropólogos, querían transmitir ideas, rituales o visiones del universo. Aunque no existe una traducción exacta de su contenido, los investigadores de la Universidad de Antioquia han logrado clasificar 93 petroglifos del municipio en diferentes categorías: figuras humanas, zoomorfas, fitomorfas (relacionadas con plantas) y símbolos astronómicos.
Uno de los grabados más relevantes representa una espiral, símbolo presente en culturas milenarias alrededor del mundo. En muchos casos, este patrón ha sido vinculado al ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento, o a la trayectoria del sol en el cielo.
Otro petroglifo destacado muestra una escena de maternidad y jerarquía espiritual, donde un nuevo ser es ofrecido a los dioses bajo la guía de un personaje con báculo, símbolo de poder.
La hipótesis de los expertos es que estos grabados funcionaban como una especie de libro de piedra. Allí los antiguos habitantes registraban su conocimiento sobre el territorio, la astronomía, las matemáticas y su relación con la naturaleza.
Una memoria tallada en piedra:
Aunque el municipio de Támesis fue fundado oficialmente en el siglo XIX, las piezas arqueológicas halladas indican que el territorio tiene una historia que se remonta al menos 7.000 años atrás. La arqueología preventiva, que se realiza en zonas de desarrollo antes de iniciar obras, ha revelado una vasta cantidad de información que hoy permite trazar el mapa de nuestros orígenes.
Uno de los grandes retos es la falta de investigación sistemática y la necesidad de protección de estos sitios. Iniciativas como el Museo Cártama buscan promover la apropiación del patrimonio cultural por parte de la comunidad local y fomentar el turismo consciente.
El misterio, sin embargo, persiste. ¿Fueron estos grabados obra de una civilización perdida o simplemente de nuestros antepasados más sabios?, ¿por qué tallaron lo que tallaron? ¿Estaban representando el universo, sus creencias… o algo que todavía no comprendemos?
Mientras tanto, las rocas siguen allí, esperando que alguien logre leerlas.
Mira el capítulo petroglifos de Relatos mágicos de Teleantioquia para ampliar la información:
Este contenido se realiza con recursos del Fondo Único de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones - FUTIC.