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Este fue el poeta antioqueño que convirtió sus versos en el himno del departamento

Del amor a la locura, esta es la historia de alguien que plasmó su alma en papel y en los muros. Conoce quién es el personaje aquí.

Epifanio Mejía y su musa Amelia. Captura de pantalla del programa Más Allá del Tiempo. Imagen de Biografías y Vidas.

Epifanio Mejía y su musa Amelia. Captura de pantalla del programa Más Allá del Tiempo. Imagen de Biografías y Vidas.

¡Oh libertad! que ha hecho de Antioquia, una cuna de grandes personajes que han tenido influencia, no solo en el departamento, sino en la historia del país. Desde grandes soldados hasta poetas que expresaron sus más profundos anhelos. Así fue el caso de Epifanio Mejía. 


Su historia se contó en un episodio del programa Más Allá del Tiempo de Teleantioquia. Un hombre que quedó en el símbolo patrio de un pueblo. 



El inicio de su pasión

Epifanio Mejía Quijano nació en Yarumal, Antioquia, el 10 de abril de 1838. Proveniente de una familia campesina. Allí, cursó hasta quinto de primaria. Sin embargo, debido a su gran pasión por la lectura y la cultura, se formó autodidacta. 


Años más tarde, a sus 17 años, se trasladó a Medellín para empezar a trabajar en el comercio. Luego, se casó con Ana Joaquina Ochoa y tuvieron 10 hijos. 


Durante todo ese tiempo, nunca abandonó la poesía, siempre siguió escribiendo y componiendo poemas. 


Estilo poético de Epifanio Mejía

Su manera de escribir era apasionada, siempre demostraba su rebeldía creativa y su admiración por la naturaleza, el amor y la libertad. Fue conocido como “el poeta loco” y “el cantor de la libertad”.


Varios medios publicaron sus poemas bajo el seudónimo de Emilio. Entre las más reconocidas fue Oasis, en donde sus obras escritas tuvieron gran difusión. 


Su obra más conocida fue "El canto del antioqueño", fue musicalizada a finales del siglo XIX y adoptada en 1962 como el himno oficial de Antioquia.


Un fuerte padecimiento 


Sufrió crisis mentales recurrentes, en las que decía comunicarse con su musa Amelia, lo que lo llevó al aislamiento y a un diagnóstico médico de melancolía crónica. Después de trasladarse a su casa de infancia y no presentar mejoría, fue internado en un hospital mental en Medellín, donde siguió escribiendo, aislado pero inspirado.


Su esposa y amigos, entre ellos Juan de Dios "El Indio" Uribe, intentaron ayudarlo. A pesar de su estado, Epifanio nunca dejó de escribir. Su dolor y delirio nutrieron muchas de sus composiciones más profundas y sentidas.


El 13 de julio de 1913 falleció, pero dejó un legado poético inmortal. Es recordado como un símbolo de la sensibilidad y el sufrimiento del artista colombiano.



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