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EN VIDEO | La historia del pediatra que bajó bebés en brazos desde un sexto piso durante el sismo en Apartadó

El gobernador de Antioquia llamó al doctor Germán Somoyar para agradecerle tras bajar a bebés desde el sexto piso en medio del temblor.

Fotos: Redes Sociales

Fotos: Redes Sociales

Las tragedias y los fenómenos naturales inesperados ponen a prueba de múltiples maneras a la sociedad. En medio de escenarios marcados por el dolor, la tensión y el miedo colectivo, suelen surgir actos de profundo heroísmo y solidaridad que reafirman la esperanza. Un claro testimonio de esta vocación de servicio y entrega humanitaria se vivió recientemente en el departamento de Antioquia, donde un pediatra asumió riesgos extraordinarios para proteger a los pacientes más indefensos durante un sismo.


El protagonista de esta gesta es el doctor Germán Somoyar, un pediatra que desempeña su labor en la Clínica Panamericana de Apartadó. Su actuación durante el movimiento telúrico se convirtió en un ejemplo destacado de sacrificio y humanismo, evidenciando el compromiso inquebrantable del personal médico con la preservación de la vida humana, incluso en las circunstancias más adversas y desafiantes para la infraestructura hospitalaria.


Un pediatra héroe: la emergencia y el rescate en la unidad neonatal

Cuando de repente comenzó a sentirse el sismo en Apartadó, las instalaciones de la institución activaron de inmediato los protocolos de evacuación correspondientes. La prioridad principal en esos instantes de alta tensión fue poner a salvo a todas las personas presentes en el edificio, enfrentando los momentos críticos con orden y templanza bajo la dirección del equipo de profesionales de la salud.


Durante el proceso de salida de las instalaciones, se presentaron momentos de gran vulnerabilidad emocional. El doctor Germán Somoyar relató que, al recorrer las habitaciones del centro asistencial, encontró a algunas madres de los pacientes completamente paralizadas del miedo ante la magnitud del temblor. Ante esta situación de bloqueo por el pánico, la primera iniciativa del pediatra consistió en brindarles contención y alentar a las madres a evacuar de manera oportuna, guiándolas hacia las rutas seguras establecidas por la clínica.


La situación crítica exigía una respuesta inmediata enfocada en la zona de mayor necesidad dentro del centro asistencial: la unidad neonatal. En este espacio hospitalario se encontraban varios recién nacidos, pacientes cuya fragilidad y dependencia absoluta de los equipos médicos representaban un reto mayúsculo frente a la orden de evacuación general provocada por el movimiento telúrico. Entre los pequeños atendidos en esta área se encontraban infantes cuyas vidas dependían de una acción rápida y coordinada de todo el equipo médico.


El descenso desde el sexto piso y el contacto con el gobernador

Ante la imposibilidad de utilizar los ascensores en medio de la emergencia sísmica, el equipo de la clínica y el pediatra enfrentaron el desafío logístico de evacuar a los menores desde los niveles superiores de la infraestructura hospitalaria. Específicamente, la operación de rescate de bebés requirió cargar a los niños en brazos para sacarlos a través de la zona de evacuación desde el sexto piso de la clínica hasta un lugar seguro fuera de peligro.


Entre los infantes que fueron evacuados de esta manera se encuentran dos recién nacidos cuyos nombres fueron compartidos públicamente como Mateo y Salomón. Tras culminar las labores de evacuación y control de la emergencia, se confirmó la mejor noticia posible sobre su estado de salud: todos los bebés se encuentran bien, gracias a Dios, tras superar el riesgo generado por el temblor en las instalaciones de la clínica.


La magnitud de esta acción heroica motivó un reconocimiento oficial por parte de las máximas autoridades departamentales. El gobernador de Antioquia se comunicó directamente con el médico héroe para expresarle su agradecimiento institucional y personal. Durante la llamada, el mandatario le manifestó en nombre de todos los antioqueños su profundo reconocimiento por lo realizado durante el día de la emergencia, cerrando el intercambio con bendiciones mutuas, un mensaje de agradecimiento por las palabras y un abrazo solidario que resalta el valor del humanismo en momentos de crisis.


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