En video | A casi diez años de su muerte, Juan Gabriel reunió a más de 170.000 personas con la proyección de un concierto de 1990
Juan Gabriel reunió a más de 170.000 personas con la proyección de su primer concierto en Bellas Artes. Así fue este homenaje histórico.

Fotos: Captura de pantalla video oficial de Netflix
Juan Gabriel volvió a reunir multitudes, incluso décadas después de su icónica presentación en el Palacio de Bellas Artes. El 8 de noviembre de 2025, más de 170,000 personas llenaron el Zócalo de la Ciudad de México para presenciar la proyección de aquel inolvidable concierto de 1990.
Este histórico encuentro, realizado gracias a la alianza entre Netflix y el Gobierno de la Ciudad de México, fue un homenaje vibrante al legado del “Divo de Juárez”, confirmando que su música sigue viva en el corazón de generaciones enteras.
Un homenaje en grande
La proyección fue parte de una estrategia de Netflix para promover su nueva docuserie, Juan Gabriel: Debo, Puedo y Quiero, lanzada a finales de octubre. La proyección no solo rindió tributo al talento del artista, sino que también brindó una experiencia inmersiva que trajo recuerdos de una de las presentaciones más importantes de su carrera.
El evento fue tan significativo que estableció un nuevo récord mundial de asistencia para un evento presencial organizado por la plataforma de streaming.
El espectáculo en sí no fue solo una proyección. A medida que las imágenes de Juan Gabriel en el escenario llenaban la pantalla gigante en el Zócalo, los asistentes experimentaban lo que se sentía estar en el concierto real. La atmósfera se volvió casi palpable con cada nota de las canciones que marcaron la vida de generaciones. Entre los clásicos que se escucharon, no podían faltar los temas “Hasta que te conocí”, “Querida”, “Amor eterno” y “Por qué me haces llorar”.
El evento y el ambiente festivo
El Zócalo se llenó de emociones y nostalgias. Desde temprano, miles de seguidores del "Divo de Juárez" comenzaron a congregarse, llevando consigo camisetas, carteles y hasta vestimentas inspiradas en Juan Gabriel.
Entre la multitud, se podían ver a imitadores del artista y fanáticos de todas las edades, algunos acompañados de sus hijos, mientras que otros más, como José Luis Flores, un hombre de unos 40 años, portaban orgullosamente tatuajes de Juan Gabriel en su piel. “Lo esperé más de cuatro horas después de un concierto, esto es mi mayor tesoro”, compartió emocionado.
La proyección no solo fue un recordatorio de la música, sino también de la figura controvertida que Juan Gabriel fue en vida. En 1990, su deseo de actuar en el Palacio de Bellas Artes fue recibido con críticas, pues muchos no veían con buenos ojos que un artista popular llegara a un lugar tan prestigioso. Sin embargo, su actuación desbordó de emociones y marcó un hito en su carrera.
A lo largo de la noche, también estuvo presente Iván Aguilera, hijo del cantante, quien no solo fue testigo del fervor popular, sino que también compartió la emoción de ver a su padre revivir en la pantalla grande.
Un cierre espectacular en torno a la memoria de Juan Gabriel
La velada culminó con la actuación del Mariachi Estrella de América, que interpretó algunos de los mayores éxitos de Juan Gabriel. La magia de la música se fusionó con un impresionante show de pirotecnia que iluminó el Zócalo, cerrando la noche de manera espectacular y dejando en todos los asistentes una sensación de nostalgia y gratitud.
El legado de Juan Gabriel sigue vivo en la memoria colectiva de los mexicanos, y este evento es solo uno de los muchos tributos que se le han rendido a lo largo de los años. Con más de 150 millones de discos vendidos, 1,800 canciones compuestas y múltiples premios, su impacto en la música es innegable.
Este evento no solo fue un homenaje a su arte, sino también a la vida de un hombre que supo transformar la industria musical mexicana.