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El taller de Medellín que convierte carros viejos en vehículos eléctricos: la innovación antioqueña que podría cambiar la movilidad

Esta empresa en Antioquia avanza en la electrificación vehículos tradicionales, un proceso que podría transformar la movilidad regional.

Capturas de pantalla: archivos Teleantioquia.

Capturas de pantalla: archivos Teleantioquia.

La movilidad sostenible avanza en Antioquia y un emprendimiento local está demostrando que no es necesario comprar vehículos nuevos para entrar al mundo de la movilidad eléctrica.


Desde una bodega en Medellín, un equipo de ingenieros y desarrolladores está transformando carros de combustión en automóviles eléctricos totalmente funcionales, con autonomía competitiva y listos para rodar legalmente por las vías del país.



Aunque este tipo de reconversión ya se ve en otros países, en Colombia aún es un mercado incipiente. Sin embargo, la empresa llamada Energía Vectorial muestra que la innovación puede surgir desde lo local y escalar a territorios completos. Su trabajo no solo trata la creciente preocupación por la contaminación del aire en Medellín, sino que abre una nueva alternativa para particulares, empresas y sectores como el transporte escolar.


Su historia fue contada en Camino a la Cima el programa de Teleantioquia que recorre Antioquia, visitando emprendedores, para buscar el próximo gran empresario de la región


Un emprendimiento que nació mirando el cielo contaminado de Medellín

La historia comenzó con un impacto cotidiano: el regreso de uno de sus fundadores a Medellín después de vivir en el exterior. Al respirar el aire de la ciudad, sintió “un picante extraño”, una señal que lo llevó a investigar la calidad del aire. Encontró cifras contundentes: Medellín es una de las ciudades más contaminadas de Latinoamérica y, según estudios del Área Metropolitana, hasta el 90% de las emisiones provienen de los vehículos, especialmente buses y camiones.


Ese dato se convirtió en la chispa del proyecto. La idea era simple en su formulación, pero compleja en su ejecución: convertir carros tradicionales en vehículos eléctricos, reduciendo emisiones y ofreciendo al usuario un costo operativo más bajo.


El primer experimento fue con un Renault 4, el carro icónico de miles de familias colombianas. El equipo desmontó el motor, instaló baterías y un sistema eléctrico funcional. Ese hito abrió la puerta para que más personas se interesaran en la transformación.


Movilidad eléctrica hecha en Antioquia y con sello propio

Hoy, la empresa electrifica vehículos por tres frentes: carros icónicos, automotores de trabajo y proyectos especiales.


Entre los vehículos emblemáticos que han pasado por su taller están Volkswagen escarabajos, Mini Coopers, Topolinos y FJ40, cuyos dueños buscan recuperar su valor sentimental, mejorar su funcionamiento y reducir costos de mantenimiento. En estos casos, el objetivo no es solo técnico, sino estético: mantener el diseño original mientras se moderniza la tecnología interna.


Pero su apuesta más ambiciosa está en otra escala: la electrificación de buses escolares de instituciones públicas de Medellín, un proyecto apoyado por Ruta N. De completarse, la ciudad se convertiría en la primera de Latinoamérica en tener transporte escolar público eléctrico fabricado localmente. Esto reduciría emisiones, mejoraría la salud de estudiantes y dinamizaría la industria tecnológica regional.


Los fundadores explican que, en buses y camiones, la conversión puede ser hasta 50% más económica que comprar un vehículo eléctrico nuevo. Además, la operación diaria se reduce hasta en un 70%, haciendo viable el modelo para flotas de mensajería, última milla y taxis.


La movilidad eléctrica avanza en Antioquia desde un taller innovador

El proceso de electrificación incluye desmontar el sistema de combustión, instalar un motor eléctrico, baterías de alto rendimiento, un controlador, sistemas de refrigeración y un tablero actualizado que permite monitorear carga, autonomía y potencia.


La autonomía de los vehículos transformados varía entre 200 y 300 kilómetros, suficiente para recorridos urbanos y trayectos cercanos. Aunque no igualan a algunos eléctricos nuevos con alcances superiores a 500 km, su costo-beneficio es competitivo para empresas y usuarios frecuentes.


En lo legal, la empresa entrega cada vehículo con matrícula eléctrica, revisión técnico-mecánica, SOAT actualizado y una póliza especial diseñada para este tipo de reconversión.


Con inversión, esperan ampliar su capacidad técnica y avanzar en desarrollos propios como interfaces de usuario más robustas, mejores pantallas y sistemas de captura de datos para flotas corporativas.


Un modelo que atrae inversión y que podría transformar la movilidad regional

El equipo asegura que Antioquia tiene todo el potencial para convertirse en un hub de innovación en movilidad eléctrica. Ya han resistido dificultades como la pandemia, han escalado su operación desde un pequeño parqueadero y han logrado que clientes particulares, empresas y el sector público confíen en ellos.


Su meta es seguir creciendo, electrificar más flotas y demostrar que este tipo de reconversión puede disminuir la contaminación y generar empleo local. Para inversionistas, el modelo ofrece impacto ambiental, ahorro y escalabilidad.


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Este contenido se realiza con recursos del Fondo Único de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones - FUTIC.


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