El descubrimiento en Antioquia que podría cambiar la nutrición animal en Colombia: larvas que transforman residuos en proteína limpia, ¿cómo funciona?
Universidad de Antioquia impulsa una alternativa proteica con larvas que transforma residuos y abre nuevas posibilidades en biotecnología.

Fotos: Universidad de Antioquia
Un grupo de investigadores de la Universidad de Antioquia encontró una alternativa capaz de transformar la alimentación animal, impulsar la economía circular y abrir nuevas rutas de innovación científica. Se trata de las larvas de la mosca soldado negra, un insecto que, alimentado con residuos agrícolas y piscícolas, produce una biomasa rica en proteína y grasas esenciales.
Pero detrás de esta aparente solución simple hay un proceso experimental, comunitario y tecnológico que tarda años en consolidarse y que hoy promete convertirse en una herramienta para pequeños productores del Bajo Cauca y, potencialmente, para otras regiones cálido-húmedas del país.
Investigación de la Universidad de Antioquia impulsa nuevas alternativas proteicas
El proyecto, financiado por el Banco Universitario de Programas y Proyectos de Extensión —Buppe— y dirigido entre 2023 y 2025 por el profesor José Edgar Zapata Montoya, del grupo Nutrición y Tecnología de Alimentos de la UdeA, buscó comprobar si era posible producir prepupas de mosca soldado negra a partir de materias primas alternativas para convertirlas en un insumo económico para piscicultores y avicultores del Bajo Cauca.
La idea nació de los mismos productores de peces, quienes buscaban una manera de reducir el costo de la proteína, que puede representar hasta el 50 % de la inversión en piscicultura.
La mosca soldado negra, común en los trópicos, ofrecía una opción prometedora: en su fase larval puede medir hasta 27 milímetros y aporta un balance ideal de grasas y nutrientes.
Las moscas adultas —que viven solo cinco días— depositan sus huevos en zonas secas cercanas al sustrato húmedo, donde las larvas crecen antes de ser recolectadas manualmente.
El residuo que producen, resultado de su metabolismo, se convierte en un abono orgánico altamente nutritivo, permitiendo un sistema de aprovechamiento total sin desperdicios.
Resultados que abren nuevas posibilidades en biotecnología y nutrición animal
Durante dos años de experimentación en laboratorios de Medellín y Caucasia, los investigadores lograron mejorar los parámetros nutricionales de las larvas y perfeccionar su crecimiento mediante ensilaje de residuos piscícolas. Ese avance permitió elaborar las primeras muestras de harina de larva, obtenida tras deshidratar la biomasa fresca. De un kilogramo de larvas se obtuvieron alrededor de 200 gramos de harina altamente proteica.
El proyecto también probó que las larvas pueden suministrarse frescas, deshidratadas o incluidas en concentrados, y que incluso pueden criarse directamente en gallineros o estanques para que los animales las consuman de forma natural.
Este trabajo, además, tuvo un fuerte componente de formación: jóvenes investigadoras de la Universidad participaron en el diseño experimental, la caracterización del sustrato y el análisis del desarrollo larval. Para ellas, trabajar con la mosca soldado negra significó explorar un organismo con enorme potencial biotecnológico en un contexto real y con impacto social.
Universidad de Antioquia demuestra el impacto ambiental, económico y científico de esta alternativa proteica
El estudio comprobó que esta alternativa aporta beneficios ambientales, económicos y científicos:
Ambiental: transforma residuos orgánicos y piscícolas en alimentos y fertilizantes. Este sistema usa pocos recursos y genera impactos mínimos.
Económico: permite que pequeños productores obtengan proteína de forma económica y sostenible.
Científico: abre nuevas líneas de investigación en biotecnología de insectos, nutrición animal y sostenibilidad. Los resultados ya están siendo organizados para su publicación académica.
Además del impacto técnico, el proyecto fortaleció el vínculo entre academia y comunidad.
Un modelo replicable para otras regiones
Para el profesor Zapata Montoya, el mayor logro es demostrar que la ciencia puede desarrollarse con recursos limitados y aun así tener un impacto real.
La geografía cálida y húmeda del Bajo Cauca resulta ideal para la cría de la mosca soldado negra, pero esta experiencia podría replicarse en otras zonas del país con condiciones similares. “El reto ahora es escalar, mejorar los procesos y ampliar sus aplicaciones”, concluyó.
Mientras tanto, en un sistema de canecas en Caucasia, cientos de larvas continúan creciendo en silencio. No solo alimentan peces o aves: alimentan una idea poderosa sobre el futuro de la proteína y la sostenibilidad rural en Colombia.
Además del impacto técnico, el proyecto fortaleció el vínculo entre academia y comunidad.