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Del taller en Jericó al Vaticano: así llegó el carriel paisa a las manos de tres papas

Del taller en Jericó a las manos de tres papas, el carriel paisa sigue conquistando el mundo como emblema de tradición y orgullo antioqueño.

Así fue como tres papas terminaron teniendo carriel. Fotos: Teleantioquia y Telemedellín.

Así fue como tres papas terminaron teniendo carriel. Fotos: Teleantioquia y Telemedellín.

El carriel es símbolo antioqueño hace años, eso lo ha llevado a muchos lugares, por ejemplo, el Vaticano. Tres generaciones de Jericó han confeccionado carrieles para Pablo VI, Juan Pablo II y Francisco. La familia Agudelo ha hecho de este símbolo paisa un orgullo que hoy es patrimonio cultural de Colombia.


Crédito: Teleantioquia.

Desde Jericó, tierra cafetera y de artesanos, esta tradición cruzó mares hasta llegar al Vaticano, llevando consigo la identidad de todo un pueblo.


En el programa Te Hacemos la Tarde, que se emite de lunes a viernes por Teleantioquia entre las 4:00 y las 6:00 p.m., estuvo como invitado Santiago Agudelo, el heredero de una dinastía de maestros del cuero que con aguja, hilo y paciencia han tejido un legado que ya quedó escrito en la historia.


Crédito: Telemedellín.

Tres papas, tres generaciones y el carriel

La historia comenzó en 1968, cuando el abuelo de Santiago elaboró el carriel que recibió el papa Pablo VI en su visita a Bogotá. En 1986, el turno fue para su padre, quien confeccionó el carriel de Juan Pablo II. Y en 2017, Santiago, siguiendo el camino de sus mayores, preparó junto a su familia el carriel que llegó hasta las manos del papa Francisco.


En la charla con el equipo de presentadores de Te Hacemos la Tarde, Santiago contó una anécdota que generó risas y asombro:


“El carriel del papa tenía un bolsillo oculto… ¡para el vino consagrado!”.


Santiago resaltó que el carriel es parte del corazón antioqueño y que, gracias a la unión de artesanos y entidades culturales, hoy está protegido por la Ley 2139, que lo reconoce como patrimonio cultural de Colombia.


Crédito: Artesanías de Colombia.


El carriel, además, tiene un simbolismo especial: surgió como accesorio de los arrieros antioqueños, quienes lo llevaban colgado en sus largas travesías por las montañas para guardar objetos esenciales como la peinilla, la libreta, el tabaco o hasta una carta de amor. Cada pieza puede tener entre 12 y 18 compartimentos, incluyendo los llamados “bolsillos secretos”. Su elaboración puede tardar semanas, pues todo el proceso es manual y combina cuero, cabuya y costura artesanal.


Un símbolo que viajó más allá del Vaticano

Pero este símbolo no solo ha estado en manos de papas: ha brillado en pasarelas de París, se ha mostrado en vitrinas internacionales y hasta se fusionó con la música en el famoso “guitarriel” de Juanes, una pieza que mezcla identidad paisa con arte universal.


Incluso, expertos en patrimonio cultural destacan que el carriel representa una síntesis de la historia paisa, es un objeto que condensa la memoria de los arrieros y se transforma en emblema de modernidad cuando llega a escenarios como el Vaticano o la moda internacional.


En cada entrega al Vaticano, el gesto fue recibido como un acto de reconocimiento cultural. Cuando el papa Francisco lo recibió en 2017, la pieza fue bendecida y mencionada como un regalo “que traía consigo la fe y la tradición de un pueblo entero”.


La esencia artesanal sigue intacta

Hoy, desde Jericó, este legado familiar le recuerda al mundo que el carriel no es un simple accesorio, sino un pedazo vivo de Antioquia que late en cada puntada.


Crédito: Artesanías de Colombia.

En tiempos en que la moda rápida domina el mercado, el carriel se levanta como ejemplo de sostenibilidad y resistencia cultural.


Un oficio que nació en las montañas del suroeste y que, con humildad, logró llegar hasta el Vaticano, convirtiéndose en motivo de orgullo para todos los paisas y en símbolo de la cultura antioqueña ante los ojos del planeta.


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