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A sus 79 años, esta mujer viajó sola por primera vez: así ahorró vendiendo comida para recorrer Colombia

Llegó a Colombia bailando y ahora sueña con un crucero. Mira cómo esta abuelita de 79 años se volvió viral.

A sus 79 años, María Virginia Córdova Cobá, una mujer originaria de Ixil, Yucatán, emprendió su primer viaje a Colombia, en su primera salida internacional sin compañía y por medios propios. Su historia, que ha conmovido a miles en redes sociales, es un ejemplo de perseverancia y valentía que ha trascendido fronteras.


Durante más de un año, doña Virginia trabajó como cocinera para eventos, vendió pavos y guardó cada moneda que ganaba con esfuerzo en una alcancía. Su meta era clara: conocer Colombia. “Tengo que ir, tengo que juntar y chambear duro”, afirmó, convencida de que la edad no es una barrera para cumplir los sueños.



Crédito: FB/Telesur Yucatán

Recorrió Colombia de norte a sur, por aire, tierra y agua

El viaje comenzó en su comunidad, a 40 kilómetros de Mérida. Tomó el Tren Maya hasta Cancún, desde donde abordó un avión rumbo a Colombia. Allí, visitó varias ciudades, entre ellas Bogotá, Medellín, Zipaquirá y Guatapé. Voló en helicóptero sobre la Piedra del Peñol, navegó en yate, caminó por calles empedradas y bailó en cada rincón donde la música la invitaba.


Crédito: Caja de Pizza.

“No traje mucho, pero comimos rico y me fui de paseo”, afirmó para Uno TV. También, confesó su nuevo anhelo: hacer un crucero, si la salud se lo permite. Sus familiares resaltan su energía, su entereza y su vitalidad, relatando que donde hay fiesta está María Virginia.


Una vida que sigue inspirando

Córdova es la menor de ocho hermanos y nunca había salido del país. Con su aventura, se convirtió en un símbolo de inspiración para quienes creen que los sueños tienen fecha de caducidad.


Y es que como ella misma dice: “Aunque tengas alhajas (tesoros y joyas), eso no te lo llevas. Lo único que uno se lleva es lo que ves, lo que comes, lo que haces”.


Crédito: FB/Telesur Yucatán

Esta historia demuestra que la voluntad puede más que cualquier frontera mental, económica o cultural, y que nunca es tarde para cumplir nuestros sueños.


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