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El Valle de Aburrá se prepara para un fenómeno de El Niño que podría alcanzar niveles históricos

El Fenómeno de El Niño podría superar registros históricos. Conozca cómo se prepara el Valle de Aburrá ante este escenario climático.

Modelos científicos proyectan anomalías de temperatura de hasta +3,4 °C a finales de año. Sepa cómo adaptarse sin descuidar las lluvias.

Modelos científicos proyectan anomalías de temperatura de hasta +3,4 °C a finales de año. Sepa cómo adaptarse sin descuidar las lluvias.

El Fenómeno de El Niño en el océano Pacífico tropical continúa fortaleciéndose y podría alcanzar una intensidad histórica durante los próximos meses. De acuerdo con el Sistema de Alerta Temprana de Medellín (SIATA), existe una probabilidad superior al 90 % de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte entre septiembre de 2026 y febrero de 2027. El informe hace parte del monitoreo del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.


Además, las proyecciones señalan un 69 % de probabilidad de que alcance un nivel superior a los registros históricos documentados desde 1950.



Aunque el fenómeno ocurre en el océano Pacífico tropical, sus efectos pueden extenderse a regiones muy distantes. Los cambios en la temperatura del océano interactúan con la atmósfera y pueden modificar patrones relacionados con los vientos, la formación de nubes, el transporte de humedad, las precipitaciones y las temperaturas.


Para el Valle de Aburrá, esto significa que El Niño puede influir sobre las condiciones climáticas del territorio, pero no determina por sí solo cómo será cada día. La respuesta de la atmósfera depende también de otros procesos regionales y locales. Por eso, comprender el fenómeno es una herramienta para anticiparse, pero no para asumir que habrá una temporada completamente seca o que las lluvias desaparecerán.


Los modelos estadísticos analizados por el SIATA proyectan un aumento de la temperatura superficial del mar de +2,8 °C. La estimación corresponde al trimestre de octubre, noviembre y diciembre de 2026, frente al promedio del periodo 1991-2020.


Por su parte, los modelos dinámicos o basados en procesos proyectan una anomalía cercana a +3,4 °C en la temperatura superficial del mar para ese mismo periodo.


Las autoridades de monitoreo indican que la evolución actual guarda similitudes con el Fenómeno registrado en los años 1997 y 1998, considerado uno de los episodios de mayor intensidad de los que se tiene registro.


Esta comparación no significa que el comportamiento del Fenómeno actual vaya a ser idéntico al registrado en 1997-1998. Se trata de una referencia que permite a los centros de monitoreo analizar su evolución y encontrar similitudes. Las condiciones futuras pueden cambiar a medida que se incorporen nuevos datos y se actualicen los modelos de pronóstico.


Dinámica científica y probabilidad de lluvias

El fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO, por sus siglas en inglés) constituye un sistema en el que interactúan el océano y la atmósfera. Su fase cálida se origina por un calentamiento inusual de las aguas en las regiones central y oriental del Pacífico tropical, lo cual altera los patrones globales de viento, nubosidad y transporte de humedad.


El ENSO es un fenómeno natural que ocurre cada dos a siete años aproximadamente. Tiene tres fases: El Niño, La Niña y el periodo ENSO Neutral.


En el caso de El Niño, el calentamiento inusual de las aguas superficiales del Pacífico tropical genera cambios en la circulación atmosférica. En términos sencillos, el océano y la atmósfera funcionan como un sistema conectado: cuando cambia de manera significativa la temperatura del océano, también pueden cambiar los vientos, la formación de nubes y el transporte de humedad.


A pesar de que en Colombia la manifestación de este fenómeno suele vincularse con una disminución generalizada de las precipitaciones y un aumento de las temperaturas, la presencia de este Fenómeno no implica la ausencia absoluta de lluvias.


El tiempo atmosférico en el Valle de Aburrá depende de la interacción simultánea de variables locales como la circulación regional, la humedad, los vientos y la estabilidad atmosférica.


El fenómeno cambia el contexto climático, pero no elimina la variabilidad natural de la atmósfera.

Aunque exista un Fenómeno El Niño, pueden presentarse jornadas lluviosas, tormentas o precipitaciones intensas.


Las proyecciones fueron elaboradas con análisis del SIATA y entidades nacionales e internacionales. Entre ellas están la NOAA, el IRI de la Universidad de Columbia, Copernicus, CIIFEN y el IDEAM.


Estos pronósticos se construyen a partir de diferentes modelos y escenarios, por lo que no constituyen una predicción exacta de lo que ocurrirá en una fecha determinada. A medida que se incorporan nuevos datos sobre las condiciones del océano y la atmósfera, los modelos se actualizan y las probabilidades pueden cambiar.


Recomendaciones para cuidar tu entorno en el Fenómeno de El Niño


Ante un fenómeno climático que podría alcanzar una intensidad muy fuerte, prepararnos no significa asumir que ocurrirá un escenario determinado ni esperar la ausencia total de lluvias. Significa comprender los posibles efectos, consultar información actualizada y tomar medidas que ayuden a reducir nuestra vulnerabilidad frente a estas condiciones climáticas. Por eso, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá recomienda adoptar desde ahora acciones sencillas frente a estas condiciones climáticas:


1.   Uso responsable del agua: Adoptar hábitos de ahorro, reparar fugas y limitar consumos no esenciales para disminuir la carga sobre los recursos hídricos.


2.   Cuidado ante altas temperaturas: Mantener hidratación constante, evitar la exposición directa y prolongada a la radiación solar y reforzar la supervisión en niños, adultos mayores y trabajadores al aire libre.


3.   Prevención de incendios: No realizar quemas de material vegetal, evitar el desecho de colillas de cigarrillos en zonas abiertas y suprimir prácticas de riesgo en áreas con cobertura vegetal.


4.   Atención continua frente a precipitaciones: Mantener esquemas de preparación ante el clima y gestión del riesgo ante la posibilidad de tormentas, vendavales o precipitaciones severas.


En un escenario de variabilidad climática, estar informado también es una forma de prevención.

La recomendación principal para la ciudadanía es consultar de manera permanente los canales oficiales de información como @siatamedellin y @areametropol para seguir las alertas y recomendaciones de las autoridades.



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