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El fenómeno de El Niño es una realidad, pero no todos lo sentirán igual: ¿de qué depende su impacto en cada región?

El fenómeno de El Niño puede traer cambios en lluvias y temperaturas, pero sus efectos dependen de cada territorio. Descubre cómo funciona

Un mismo fenómeno, distintos impactos: así cambia El Niño según la región.

Un mismo fenómeno, distintos impactos: así cambia El Niño según la región.

El fenómeno de El Niño comenzó a fortalecerse y sus efectos pueden sentirse de manera diferente según las condiciones de cada territorio. Aunque está relacionado con el calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, su impacto depende de factores ambientales, geográficos y climáticos propios de cada zona.


De acuerdo con el IDEAM (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales) este fenómeno se presenta cuando aparecen aguas superficiales más cálidas de lo normal en el Pacífico Tropical central y oriental, frente a las costas del norte de Perú, Ecuador y el sur de Colombia. Este calentamiento puede modificar los patrones climáticos en distintas regiones del planeta, incluido el territorio colombiano. 


El Instituto explica que, para analizar la evolución de El Niño, no solo se revisa la temperatura del océano, sino también diferentes indicadores atmosféricos que permiten identificar la interacción entre el océano y la atmósfera. 


Un fenómeno que cambia según el territorio

Una de las principales características de El Niño es que sus consecuencias no son iguales en todos los lugares. Mientras algunas zonas pueden presentar disminución de lluvias y aumento de temperaturas, otras pueden registrar comportamientos diferentes dependiendo de sus condiciones ambientales.


Según el IDEAM, la alteración del régimen de lluvias asociada a este fenómeno no sigue un patrón único en Colombia, sino que puede variar a lo largo del territorio nacional, tanto en zonas continentales como insulares. 


Por esta razón, la presencia del fenómeno no significa que todos los municipios enfrenten los mismos escenarios. La ubicación geográfica, la temporada del año y la disponibilidad de recursos hídricos influyen en la manera en que cada comunidad puede experimentar sus efectos.


El seguimiento del Pacífico ecuatorial permite identificar cómo evoluciona este fenómeno. En de agosto de 2026, el IDEAM reportó que la Temperatura Superficial del Mar (TSM) permaneció por encima de los valores normales en las cuatro regiones de monitoreo, con un mayor calentamiento en las cuencas central y oriental. 


Además, el informe señaló que el calentamiento oceánico alcanzó una categoría moderada, cercana al umbral inferior de la categoría fuerte. 


El Niño y la importancia de prepararse según cada región

Por otro lado, Grupo EPM explica que entender los posibles efectos del fenómeno requiere observar tres elementos principales: la regiónla época del año y las condiciones de las fuentes hídricas, incluyendo embalses y sistemas de abastecimiento de agua potable.


Estos factores permiten analizar por qué una misma condición climática puede generar diferentes impactos. La capacidad de almacenamiento de agua, el estado de los ecosistemas y las características propias de cada territorio hacen parte de los elementos que influyen en la respuesta frente a los cambios del clima.


En Colombia, el IDEAM señala que los efectos de El Niño pueden reflejarse en un déficit significativo de precipitaciones y un aumento de la temperatura del aire, especialmente en sectores de las regiones Caribe, Andina y Pacífica. 


Sin embargo, el comportamiento no es uniforme. El análisis climático debe considerar las particularidades de cada zona para comprender cómo podrían presentarse las variaciones de lluvia y temperatura.


¿Qué efectos puede traer El Niño?


Los impactos asociados a El Niño pueden estar relacionados con cambios en los patrones de precipitación, variaciones en las temperaturas y posibles modificaciones en la disponibilidad de agua. Estos efectos pueden influir en actividades como la agricultura, los ecosistemas y la gestión de los recursos hídricos.


El IDEAM mantiene el seguimiento del fenómeno mediante información de organismos internacionales como la NOAA (Organización Meteorológica Mundial y otros centros climáticos) con datos sobre la evolución del océano y la atmósfera. 


Aunque algunos pronósticos internacionales proyectan un fortalecimiento del fenómeno, los especialistas recomiendan analizar las predicciones con cautela, ya que la intensidad de un evento no determina por sí sola los efectos que tendrá en cada territorio.


Comprender cómo funciona El Niño permite tomar mejores decisiones frente al uso responsable del agua, la planificación territorial y la adaptación a las condiciones climáticas que puedan presentarse en cada región.



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