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Violencia en el Norte y Nordeste antioqueño obliga a más de 1.700 estudiantes a recibir clases desde casa; estos son los colegios afectados

Los enfrentamientos entre grupos armados en Anorí, Amalfi, Ituango y Ebéjico obligaron a suspender las clases presenciales. Más de 1.700 estudiantes hoy se educan desde sus casas, mientras persiste la violencia en el nordeste y norte antioqueño.

La imagen describe una aula de clase sin alumnos

La imagen describe una aula de clase sin alumnos

La crítica situación de orden público y violencia en el Norte y el Nordeste antioqueño sigue afectando directamente a la comunidad educativa.


Los recientes combates entre grupos armados ilegales y los actos terroristas han obligado a suspender las clases presenciales en varios municipios, dejando a cientos de menores estudiando desde sus hogares como medida de protección.



Los municipios más afectados son Anorí y Amalfi, en el Nordeste; Ebéjico, en el Occidente, e Ituango, en el Norte. Allí delinquen estructuras como el frente 36 de las disidencias de las Farc, el Clan del Golfo y algunas organizaciones criminales de origen local.


En estos territorios, las instituciones educativas han implementado modelos remotos de aprendizaje para proteger a los estudiantes y evitar la exposición a situaciones de riesgo.


¿Cuáles son las instituciones afectadas por esta violencia en el Norte y Nordeste antioqueño?

En Ituango, los enfrentamientos en el sector de San Luis, del corregimiento El Aro, obligaron a que 23 estudiantes adaptaran sus casas como aulas.


“La sede San Agustín y el grupo San Luis de secundaria están con trabajos desde casa por situaciones de orden público”, se lee en un mensaje de WhatsApp enviado por docentes a padres de familia.


En Amalfi, la situación es similar. Dos instituciones educativas están trabajando bajo un modelo semidesescolarizado. Son la Eduardo Fernández, sede María Auxiliadora, y Pueblo Nuevo.


“Los estudiantes recibirán guías digitales a través de WhatsApp o correo electrónico. También podrán recoger guías impresas en una papelería cercana y conectarse a clases virtuales con los docentes”, explicó Doris Mesa, secretaria de Educación de Amalfi.


A esta crisis se suman los 50 estudiantes que quedaron sin docente tras el atentado que sufrió uno de sus profesores con una escopeta, así como 1.700 estudiantes en sedes urbanas de Anorí que hoy reciben clases en casa.


“Un llamado al Gobierno Departamental y Nacional. Hemos dicho más de una vez que hay que poner atención en nuestro municipio, porque la situación es bastante delicada”, expresó Gustavo Alfredo Silva, alcalde de Anorí.


Por ahora, no hay una fecha exacta para el regreso a las aulas de manera presencial. En algunas instituciones se espera la reapertura la próxima semana, mientras que en otras no se ha definido un cronograma debido a que la violencia persiste en varias zonas rurales.


La guerra, una vez más, ha irrumpido en las aulas, vulnerando el derecho fundamental a la educación y obligando a cientos de menores a estudiar bajo condiciones precarias, mientras las autoridades intentan retomar el control territorial.


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