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Urgencias desbordadas, renuncias masivas y cierre de camas agravan la situación de dos centros médicos de Medellín

La Clínica del Prado reporta una demanda de urgencias que supera en un 230 % su capacidad de atención. Entre tanto, el Hospital Alma Máter acumula deudas millonarias, más de 550 renuncias y el cierre de servicios.

Los dos casos muestran dificultades distintas en la prestación de servicios de salud en Medellín. Fotos: cortesía

Los dos casos muestran dificultades distintas en la prestación de servicios de salud en Medellín. Fotos: cortesía

Con camas fuera de servicio, quirófanos cerrados, profesionales que renuncian y una demanda de urgencias que supera la capacidad de atención, dos centros asistenciales de Medellín atraviesan dificultades que podrían afectar el acceso de los pacientes a los servicios de salud.


Los casos corresponden a la Clínica del Prado y al Hospital Alma Máter de Antioquia, que entre el 3 y el 4 de noviembre hicieron públicas las condiciones en las que están operando. Aunque enfrentan problemas diferentes, ambos centros reportan limitaciones para responder a las necesidades de sus usuarios.


En la Clínica del Prado, la presión se concentra en urgencias. La institución informó que la demanda supera en un 230 % su capacidad de atención, una situación que dificulta la prestación oportuna del servicio.


Ante la cantidad de pacientes, recomendó a las mujeres embarazadas acudir inicialmente a su IPS básica para recibir valoración médica y gestionar una remisión cuando sea necesario.


Pero mientras en la Clínica del Prado el problema es la cantidad de personas que requieren atención, en el Hospital Alma Máter la dificultad está relacionada con la falta de recursos, la salida de trabajadores y la reducción de su capacidad hospitalaria.


Durante 2026, más de 552 profesionales han renunciado a esta institución. A esto se suma el cierre de 110 camas de hospitalización, 11 de cuidados intensivos y cinco quirófanos, según el balance presentado por su Junta Directiva el 4 de noviembre.


Salarios atrasados y deudas por $455.000 millones

Detrás de la salida de trabajadores hay una situación económica que afecta tanto al personal como a los pacientes. La mayoría de los empleados del Hospital Alma Máter acumula tres meses sin recibir salario y cinco meses de aportes a seguridad social pendientes.


El hospital también enfrenta deudas por $455.000 millones y tiene cuentas por cobrar que ascienden a $332.000 millones. De ese dinero, $90.000 millones corresponden a obligaciones de EPS que ya fueron liquidadas, lo que dificulta su recuperación.


Según la institución, durante los últimos meses ha logrado recaudar apenas el 68 % del valor de los servicios que presta. Esta falta de recursos ha complicado la compra de medicamentos, insumos y dispositivos médicos, además de limitar la contratación de personal.


Las dificultades no se reducen al cierre de camas. También han afectado servicios de laboratorio, oncología, trasplantes, hemodinamia, imágenes diagnósticas y varias especialidades quirúrgicas.



El alcance de esta situación preocupa especialmente por el número de pacientes que dependen del hospital. De acuerdo con sus cifras, el Alma Máter representa cerca del 25 % de la atención de alta complejidad en Antioquia y recibe usuarios de departamentos como Chocó y Córdoba, además del Eje Cafetero.


La Junta Directiva advirtió que, sin una solución financiera, podrían profundizarse las restricciones en la atención y aumentar las dificultades de la red hospitalaria regional.


Por eso, solicitó la intervención de las autoridades nacionales y territoriales, así como el cumplimiento de los pagos pendientes por parte de las aseguradoras.


Los dos casos muestran dificultades distintas en la prestación de servicios de salud en Medellín. En uno, la cantidad de pacientes supera la capacidad de respuesta; en el otro, la falta de recursos y de personal ha obligado a cerrar servicios.


En ambos, la principal preocupación es la atención que pueden recibir los usuarios.


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